Creada en 1940, la Facultad de Teología, junto con la de Derecho
Canónico, son el germen de la Universidad Pontificia de Salamanca,
aunque sus orígenes se remontan a 1218. Los profesores
han sabido combinar esa herencia académica con una formación
acorde a los nuevos tiempos para convertir a esta facultad en un
referente tanto nacional como internacional.