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El profesor de la Facultad de Informática Mariano Raboso trabaja en un proyecto para optimizar la eficacia de un conjunto de máquinas, trabajando de forma distribuida, en lo que se denomina un sistema de grid-computing, “que permite aumentar la capacidad de cálculo de un sistema haciendo trabajar a N máquinas de forma paralela”. El proyecto, financiado por la Junta de Castilla y León, se llama ‘Optimización de la simulación de algoritmos de conformación de haz, utilizando sistemas basados en computación distribuida y virtualización’.
“Ese conjunto de máquinas –explica el profesor Raboso- trabajan con el mismo objetivo, y por lo tanto, la mejora (speed-up) que se puede conseguir es un factor de N, el número de máquinas. Para lograrlo, hay que diseñar una versión paralela del software que se quiera ejecutar, de los programas. Normalmente, hay una serie de tecnologías que permiten paralizar el software y herramientas de comunicación y sincronización, de tal forma que se lanza un programa ejecución en el sistema grid-computing y todos los nodos se reparten el trabajo, están trabajando de forma concurrente, simultánea y son capaces de terminar una tarea compleja en un tiempo N veces menor”.
La utilidad de estas aplicaciones se centra en el cálculo científico, para resolver problemas que requieren gran capacidad de cómputo, como por ejemplo el sistema de cálculo de previsiones meteorológicas, algoritmos de análisis numérico, aplicaciones biomédicas y bioinformáticas o para simular algoritmos de procesado digital de señal, campo éste, en el que trabaja el equipo de investigación del profesor Mariano Raboso.
En este proyecto se utiliza tecnología grid-computing convencional, de bajo coste, con el objetivo principal de paralelizar los algoritmos para que puedan ejecutarse de una forma mucho más eficiente. De esta forma se pueden aprovechar, por ejemplo, los ordenadores que están conectados a la red de la Universidad, para que resuelvan el algoritmo de forma conjunta.
“Hemos centrado los esfuerzos no en conseguir un sistema de cómputo de muy altas prestaciones, porque no disponemos de presupuesto ni del hardware necesario, sino en conseguir adaptar ciertos programas que no eran paralelos, para que se puedan ejecutar en el sistema. La segunda fase sería una etapa de inversión en equipamiento, en nodos y en infraestructuras de comunicaciones de alta velocidad y baja latencia, que por el momento están fuera de nuestras posibilidades”, explica el investigador.
Junto con el profesor Mariano Raboso, trabajan en este proyecto los profesores Myriam Codes y José Antonio de la Varga, de la Facultad de Informática de la UPSA, y cuatro profesores del departamento de Teoría de Señal y Comunicaciones e Ingeniería Telemática, de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de Telecomunicación de la Universidad de Valladolid (Alberto Izquierdo, Mª Isabel Jiménez, Juan José Villacorta y Lara del Val).