La Universidad Pontificia de Salamanca surge en 1940 para dar continuidad a las antiguas facultades eclesiásticas de la Universidad de Salamanca, suprimidas por real orden del 21 de mayo de 1852.
La personalidad específica de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Pontificia
de Salamanca se fundamenta en la formación humanística, de tradición cristiana, y en una rigurosa preparación científica y técnica.