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La alumna más longeva y la más joven de la UPSA, cara a cara

Publicado: 17/05/18

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Visi (94) y Celia (18) nos demuestran que el aprendizaje no tiene fecha de caducidad. Ambas estudian en la Universidad.

En la Ponti estamos acostumbrados a encontrarnos en los pasillos a estudiantes de Grado y Posgrado y a alumnos del Programa Interuniversitario de la Experiencia.

Todos conviven en una misma casa que les acoge con cariño, gracias a los profesores y al personal de administración y servicios.

Un día cualquiera, a media mañana, la estudiante más longeva de la UPSA sale de su clase de taichí y se encuentra cara a cara con la alumna más joven, que se escapa de la Biblioteca para hacer un descanso.

Visitación Macías, más conocida como ‘Visi’, es la alumna veterana de la casa (21 años en Programa Interuniversitario de la Experiencia). Tiene 94 años y es natural de Villaseco de los Gamitos (Salamanca). Estudió en Salamanca y en Madrid, donde terminó sus estudios. Se dedicó al negocio familiar y a su familia, hasta que enviudó y se trasladó a Salamanca ciudad.

Mujer activa donde las haya, entró en la Escuela de Artes y Oficios y, a partir de 1997, compagina esta actividad con el Programa Interuniversitario de la Experiencia: “A medida que te haces mayor te das cuenta de la soledad, tus amigas se van muriendo y la Universidad de la Experiencia te da vida”, asegura. Lo que más le gusta de la Ponti es la convivencia con sus compañeros: “hablas con gente de diferentes edades que aporta cosas y eso enriquece muchísimo”.

Visi disfruta con un buen paseo y una buena lectura, pero también invierte su tiempo en realizar otras actividades como taichí y pintura. Mientras tanto, sigue con sus clases en la UPSA, donde dice sentirse arropada y feliz.

Frente a Visi está Celia, que tiene 18 años. Es natural de Coria (Cáceres) y está acostumbrada a ser la pequeña de la clase (fecha de nacimiento: 31-12-1999).  Siempre quiso ser enfermera y escogió la UPSA por recomendación de su primo, que terminó sus estudios en la Pontificia, después de haber estudiado en una universidad pública. Sobre la base de esta experiencia, su primo le insistió en dos cuestiones clave a la hora de escoger centro universitario y que caracterizan a la UPSA: el trato personalizado y las instalaciones, como el nuevo Centro de Simulación Clínica Avanzada. “Estoy muy contenta en la Facultad porque desde el primer año ya empezamos a realizar prácticas”, comenta. “No es fácil compaginarlas con las clases, pero así también aprendemos a planificarnos”.

Celia recuerda, además, que en la asignatura de Psicología les enseñaron que el aprendizaje no tiene fecha de caducidad y “podemos estar aprendiendo toda la vida, como hace Visi”.

Encantadas de conocerse, cada una vuelve a sus quehaceres, no sin antes intercambiarse los números de teléfono, porque si el amor y la universidad no tienen edad, la amistad tampoco.