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Sergio López. Defensor del Estudiante de la Universidad Pontificia de Salamanca

Publicado: 30/10/18

Sergio López afronta desde este curso el cargo de Defensor del Estudiante, un nuevo reto con el que pretende llegar a la comunidad universitaria y ayudarles a resolver sus dudas y quejas. Para este profesor de CAFyD aspirante a bombero, el respeto, la responsabilidad compartida y la cooperación son claves para alcanzar una mejora en la calidad universitaria.

1. ¿Cómo afrontas este nuevo cargo? ¿Retos principales?

Afronto esta responsabilidad que se me ha confiado con mucha ilusión. Soy consciente de que es un puesto en el que hay que dar lo máximo de uno mismo, ya que en muchas ocasiones te conviertes en la parte visible de nuestra Universidad. Por este motivo, debo de desarrollar mis funciones de la manera más honesta y diligente posible.

El principal objetivo que perseguimos es llegar al mayor número de alumnos posibles, a hacer visible la existencia del defensor universitario. Tenemos que conseguir que la comunidad universitaria de la UPSA sepa que tiene a su disposición alguien que está dispuesto a escucharles, a resolver sus dudas y también, como no puede ser de otra forma, a trasladar sus quejas.

2. ¿La mejora en la calidad universitaria pasa por mejorar los ambientes de trabajo y las relaciones interpersonales?

Considero que es fundamental el clima de respeto, de responsabilidad compartida y de cooperación. En instituciones de un gran número de trabajadores y con numerosos departamentos, en ocasiones no conocemos a nuestros propios compañeros, lo que hace que se desvirtúe la realidad y que nos ciñamos a cumplir con nuestro trabajo sin tener en cuenta al compañero que tenemos al lado. A través de cursos y de eventos en los que interactuamos todos se forjan relaciones que mejoran claramente las relaciones interpersonales y eso repercute positivamente en la persona y en la institución.

3. ¿En qué aspectos se encuentran más perdidos los alumnos a su paso por la Universidad?

Los alumnos de hoy en día tienen toda la información del mundo, y la tienen al alcance de su mano. Quizá esa sobreinformación no hace más que confundirlos, o no saber discernir qué es veraz. Para eso estamos los miembros del PDI y PAS, para aclarar, aconsejar y reconducir informaciones, para que el periodo en el que se encuentren estudiando con nosotros se sientan como en casa.

4. ¿Son los alumnos de ahora más exigentes con los profesores, autoridades y trabajadores de la UPSA?

Con el paso de los años, a través de la información proporcionada por la Universidad a lo largo del tiempo, nuestros alumnos son más conocedores de sus derechos. Cuando tienen que reclamar lo que creen que les corresponde lo hacen, pero sobre todo lo llevan a cabo los alumnos de los últimos cursos.

5. ¿Dónde reside la clave para el entendimiento profesor-alumno?

La herramienta fundamental que tenemos los docentes es el lenguaje y debemos usarlo adecuadamente. En ocasiones adaptándonos como camaleones al lenguaje que se usa en nuestra comunidad universitaria, adaptándose al foro en el que estemos. Solo así podremos llegar a todo receptor y no podemos olvidar que una palabra de aliento, de apoyo en momentos difíciles, nos hará vencer nuestros miedos y progresar en nuestros objetivos. En cambio, un mal uso del lenguaje en un momento crucial, puede desencadenar nuestra frustración y retroceder en aquello que creíamos que podríamos haber sido o conseguido.

6. ¿Existe una defensa mayor de los intereses personales de cada estudiante o de situaciones de conjunto?

Esta pregunta es fundamental, ya que muchos de nuestros alumnos se alojan bajo el amparo de sus delegados de curso. Con esto quiero poner de manifiesto que debemos concienciar a todos los alumnos de la necesidad de enfrentarse a sus problemas, porque solo con esto conseguiremos afrontar los retos venideros y adaptarnos progresivamente a la sociedad real. Por este motivo reitero la necesidad de dar a conocer el Servicio del Defensor, en el que les garantizamos la independencia del cargo con respecto a los órganos de gobierno, la confidencialidad de los datos y el asesoramiento que tendrán a lo largo del proceso que quieran iniciar.

7. Un libro

‘La verdad sobre el Caso Harry Quebert’, de Joël Dicker.

8. Una película

Aquí debo recordar la película que más me ha marcado en mi adolescencia. La película histórico-dramática que protagonizó Mel Gibson y por la que todos, en algún momento de nuestras vidas, quisimos ser o parecernos al héroe William Wallace. ¿Saben de qué película hablo? Braveheart.

9. Un lugar en el mundo

Mi realidad me dice que el lugar es importante, pero la persona o personas con la que quieres estar en ese lugar, es determinante. El lugar es, sin duda, donde se asientan mis raíces: en cualquier parte de mi Valle de Laciana, una pequeña comarca minera situada en el noroeste de la provincia de León.

10. Si no hubieras sido profesor, ¿a qué estarías dedicado hoy?

Seguramente si no fuera profesor sería bombero. De hecho en la etapa en la que estaba intentando ser docente, al ver la dificultad existente, me saqué todos los carnets necesarios y me presenté a las oposiciones de bombero en una ocasión. Pero finalmente el sueño de ser profesor universitario se convirtió en realidad.