Noticias

Francisco José Udaondo Puerto. Director del Coro Tomás Luis de Victoria de la Universidad Pontificia de Salamanca

Publicado: 11/06/19

Si hay una pieza dinamizadora en el Coro Tomás Luis de Victoria (CTLV) esa es la figura de Francisco Udaondo, su director. Y no solo por dirigirlo, que también, sino porque está vinculado desde niño a la música, a su afán por promocionar el grupo, a deleitar a diferentes tipos de público con sus temas... En estas líneas repasa la historia del CTLV, de sus etapas y, por supuesto, de su predecesor y maestro, Victoriano García Pilo.

1. ¿Cómo comienza su andadura el Coro Tomás Luis de Victoria?

El coro de la Universidad Pontificia, que más tarde tomará el nombre del compositor abulense Tomás Luis de Victoria, nace en el año 1973 gracias al impulso de unos cuantos estudiantes (vascos en su mayoría) con una gran inquietud por la música y, en concreto, por la música coral. Es, pues, una iniciativa que partió de los propios alumnos y que más tarde será acogida por la Universidad como una entidad propia. A partir de 1977, tomará las riendas el recordado Victoriano García Pilo, nuestro director durante 35 años, hasta 2012. En ese momento, el entonces vicerrector, José Manuel Alfonso, depositó en mí su confianza para encomendarme la agrupación. El Coro no estaba pasando por una buena etapa: después de una década gloriosa (la de los 90), había entrado en un período de decadencia que hizo temer incluso por su propia supervivencia.

En estos últimos seis años hemos emprendido una nueva etapa. Con esfuerzo, trabajo y tesón estamos afrontando retos importantes que nos hacen crecer musical y humanamente. Con humildad y honestidad, puedo afirmar que, hoy, la Universidad Pontificia tiene un coro digno, de un buen nivel musical,  con un gran interés por mejorar y perfeccionarse cada día.

El Coro es una institución que ya ha entrado en su madurez, y, por tanto, en una etapa fecunda. Dentro de cuatro años celebraremos nuestro medio siglo como la ocasión requiere: con un gran concierto al que estarán convocados todos los que han sido sus integrantes desde su nacimiento. Estamos ya empezando a pensar en ello, ya que debe ser un proyecto global que sea abordado desde las más altas instancias de la UPSA y abierto a toda la comunidad universitaria. Medio siglo bien vale una misa… y un gran concierto.

2. ¿Desde hace cuánto tiempo está vinculado al Coro?

No podría entender mi vida universitaria sin el Coro. Cuando llegué de mi Bierzo natal a comenzar mis estudios de Filología Bíblica Trilingüe en 1987, hice las pruebas para entrar en el ‘Tomás’… y aquí seguimos 32 años después. El Coro es una gran escuela musical: mis conocimientos de música se afianzaron y consolidaron cantando obras corales de los grandes compositores. Pero el Coro es también un ámbito de aprendizaje vital: trabajo en equipo, aprendizaje autónomo y cooperativo, fomento de la amistad y de los valores humanos... Casi todos mis grandes amigos, los de verdad, los he hecho aquí. 

3. ¿Cuál es la filosofía del grupo?

Tenemos una máxima que define el ideal de nuestro Coro: calidad y calidez. Ambas van unidas. La música nace del corazón y se expresa a través de nuestra voz; no podemos hacer música de calidad si no hay entre nosotros calidez humana, si no se crean vínculos de amistad. Y esta es nuestra seña de identidad: fomentamos cualidades tan musicales y humanas como la buena sintonía, la armonía, la acogida de los nuevos integrantes, la ayuda en casos de dificultad. Al final, el Coro funciona mejor si nos sentimos como una gran familia. Si el elemento humano no funciona, un coro amateur como el nuestro, no funciona.

4. ¿Cuál es la seña que le identifica como director del grupo?

No sé si hay una marca que nos diferencie a los directores de coro. Lo que puedo afirmar, sin ninguna duda, es que los coros son adictivos: una vez que empiezas a cantar, no puedes vivir sin hacerlo. Estar al frente del Coro ‘Tomás Luis de Victoria’ es un gran honor y una gran responsabilidad. Lo es, primero, porque intento representar con dignidad el nombre de la Universidad Pontificia de Salamanca. Lo es, también,  porque sucedí en el cargo a toda una institución en la ciudad de Salamanca, Victoriano García Pilo, a quien siempre profesaré admiración y cariño.

Afortunadamente, en el Coro cuento con la inestimable ayuda de Elena Blanco, nuestra pianista acompañante y subdirectora, y una Junta directiva que colabora y gestiona gran parte de las cuestiones diarias.

5. ¿Qué proyectos tiene de expansión y de futuro para el Coro?

En los últimos dos años el Coro ha apostado por retos importantes: cantar ante el Papa Francisco, del que recibimos una calurosa felicitación en agosto de 2017; el concierto en la Basílica de San Pedro en abril de 2018; la gira como coro invitado en el Festival Rühlmannorgel de Sajonia, con el concierto ante la tumba de Juan Sebastián Bach, en agosto de 2018; el concierto con las Vesperae Solennes de Confessore de Mozart, acompañados por la Sinfónica de Burgos, en compañía de los coros de las universidades públicas de Castilla y León (USAL, UBU, UVA y ULE) con motivo del XXV aniversario de la Universidad de Burgos.

Este verano realizaremos una gira por Portugal: ofreceremos un concierto en la Catedral de Lisboa el 25 de agosto y en el Museo de Aveiro el 27 de agosto. Además, para el próximo curso tenemos varios compromisos ya cerrados: Ponferrada (13 de octubre), concierto-intercambio con el Coro de la Universidad Carlos III de Madrid (uno de los mejores de España, sin duda), concierto con motivo del XL aniversario de la Universidad de León (30 noviembre), además de nuestro tradicional concierto de Navidad e intercambios con coros del País Vasco.

6. ¿Cuál será la temática del concierto del próximo día 14 en el Patio Barroco?

El título de 'Horizontes cercanos' es casi un oxímoron. Queríamos indicar una idea que refleje un viaje, un paseo musical que parte de ambientes geográficos distantes y va introduciendo paulatinamente a nuestros oídos hacia paisajes sonoros familiares. La música como hilo conductor, como elemento que elimina distancias y crea lazos de unión. El concierto va a tener elementos muy novedosos, auditivos y visuales, aprovechando el marco arquitectónico del Patio Barroco que nos acoge.

7. ¿Qué aporta la música al ámbito universitario?

La música es parte integrante de las disciplinas universitarias a través de su inclusión en el Quadrivium. Alfonso X crea la primera cátedra de música del mundo en Salamanca y ha estado presente en la Universidad, no solo como disciplina que se enseña, sino como práctica en las más variadas celebraciones. Y hoy la música continúa dignificando y solemnizando actos como los comienzos de curso, los doctorados Honoris Causa o las graduaciones.

8. ¿Cree que la música está suficientemente reconocida en el entorno universitario?

Desde el punto de vista general, la música en el ámbito universitario está teniendo cada vez más un mayor reconocimiento. Es sabido, además, que desde el punto de vista cultural las actividades de extensión universitaria están adquiriendo un mayor peso dentro de las políticas de gestión. Todo ello, desde luego es positivo y ayuda a valorar lo que tenemos.

En lo que respecta al CTLV, las cosas van mejorando poco a poco e integrándose cada vez más entre la comunidad universitaria, pero he de reconocer que hemos pasado rachas malas, donde ni siquiera el público interno sabía de la existencia del grupo. Desde hace varios años, el respaldo y la valoración del Coro es notablemente mayor, aspecto que nos ayuda a crecer y a proyectar de manera más enérgica nuestra aportación. No obstante, desde siempre, e independientemente del momento en el que nos encontráramos como grupo, vivimos cada concierto con los nervios y la expectación del primero, ponemos toda la ilusión, la energía, el tiempo y las ganas para que cada recital y cada intervención, sea lo más perfecta posible. Y, por supuesto, llevamos con honor el nombre de la Universidad Pontificia de Salamanca allá donde actuamos. En este sentido, quiero añadir que desde el Equipo Rectoral se valora cada vez más nuestro trabajo y se reconoce nuestra labor.

9. Un libro

Elegir un solo libro es como elegir una sola nota... la melodía estaría incompleta. Cito tres que, por distintas razones, me han hecho sentir profundamente: Edipo Rey, de Sófocles, El Lazarillo de Tormes y Baudolino, de Umberto Eco. Por este orden.

10. Una película

O dos: Figuras ocultas (2016), de Theodore Melfi y Las amistades peligrosas (1989), de Stephen Frears.

11. Un lugar en el mundo

Me encanta viajar y afortunadamente puedo hacerlo con frecuencia, pero si tengo que elegir un sitio, me quedo con el sonido de la naturaleza de mi Bierzo natal que me evoca la música de mi infancia.

12. Si no se hubiera dedicado a la música, ¿a qué se habría dedicado?

La música y la enseñanza son mis dos grandes pasiones desde niño, no concibo mi vida sin ellas. Cuando tengo tiempo libre, me dedico a desarrollar mi afición por las maquetas, el modelismo y, en concreto, el belenismo. Eso sí… siempre con música de fondo.