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Francisco García Martínez. Decano de la Facultad de Teología y autor del libro 'El Cristo siempre nuevo. La posición del contexto en la cristología'

Publicado: 05/07/19

Francisco García Martínez, decano de la Facultad de Teología y director del C.M. Santa María, acaba de publicar el libro El Cristo siempre nuevo. La posición del contexto en la cristología (Sígueme, Salamanca 2019). Su obra es una reflexión sobre el método de la cristología y su relación con la situación cultural actual. En él se analizan la importancia de pensar desde la situación vivida, las relaciones entre el imaginario social y Cristo en su provocación recíproca y el valor de la liturgia como acontecimiento donde se manifiesta el encuentro vivo de Cristo y la comunidad creyente.

1. ¿Cómo encaja este nuevo libro en su ya amplia producción teológica?

La cuestión de fondo que me preocupa en la actualidad es cómo hacer que la reflexión cristológica, el pensar a Cristo o a Dios, a que nos dedicamos en las aulas, forme parte de la configuración de la vida y de la actividad de la Iglesia, y no quede como una especie de reflexión de eruditos (un hobby prescindible) sin significación real en el alumno, en la Iglesia y en la sociedad. ¿Cómo pensar a Dios, para que este pensamiento sea vivo y dé vida?, esta es la cuestión.

2. ¿Qué papel tiene esta publicación en la teología?

En la actualidad, la teología se encuentra ante una sociedad que ya no vive del principio de autoridad y del concepto de verdad (Esto es así, ¡y punto!). Las propuestas de vida, y el cristianismo es una propuesta de vida y vida plena, deben exponerse en un mercado global al juicio de la argumentación y del testimonio, dejándose interpelar por las situaciones, preguntas y sensaciones nuevas de los hombres. El pensamiento cristiano ya no es un marco social, sino que debe proponerse a la vez como fuente de vida plena a través de una argumentación humilde y sugerente. Esto es lo que hace que el marco de la teología sea nuevo y su forma deba recomponerse. Y ahí estamos.

3. ¿Cómo se explica la figura de Cristo en la sociedad actual?

Uno de los hechos más significativos es que Cristo ha desaparecido como referente salvífico y, por tanto, como referente de juicio sobre la verdad y la bondad de la vida. Igualmente, se ha convertido en una figura pluriforme y pública de la que cada uno se siente dueño para definirla. Podríamos decir que la Iglesia institución ya no es la ‘dueña’ única de su verdad, sino que ahora Jesús se ha hecho patrimonio de todos. Esto manifiesta el poder de seducción que aún tendría, pero al tiempo evidencia una cierta tensión: ¿Quién es el Jesús real y dónde se le encuentra?

4. En el mapa del mundo, en los diferentes contextos socioculturales, ¿puede aislarse un rostro específico de Cristo?

Como te decía, ya no hay (si es que alguna vez lo hubo) un rostro único de Cristo. Hemos de aprender a pensar un Cristo que, dado en Jesús de Nazaret y siendo la forma verdadera y plena de lo humano, tiene capacidad para acoger y expresarse en formas culturales distintas. Un Cristo que acompaña en formas parciales de expresión que atraen a cada cultura y a cada individuo desde un futuro donde todo quedará plenificado y todo conseguirá armonizarse sin perder la identidad. En algún sentido hemos de escribir nuestro propio evangelio actual donde Jesucristo se nos diga como salvación.

5. ¿Dónde poner el acento en nuestro contexto?

En nuestra actualidad geográfica el tema de la libertad, la realización personal y el gozo de la vida y, por otra parte, el de la soledad, la angustia personal y las pobrezas y marginaciones que no se quiere ver son los temas determinantes para pensar la vida y la salvación que ofrece Cristo.

6. Como director del C.M. Santa María, ¿qué supone este colegio para la Universidad?

Este Colegio, dedicado fundamentalmente a los sacerdotes de diócesis necesitadas becados por la Universidad, representa el empeño de esta por unirse y colaborar con la labor evangelizadora de la Iglesia a través de su propia misión académica. Se trata, además, de un espacio de pluralidad cultural (con sacerdotes de varios continentes) que manifiesta como la fe es católica (universal) y a la vez es fuente de comunión. Esta unión de pluralidad y vida común creo que es, incluso no siendo demasiado conocida, un pequeño testimonio de esperanza para la Iglesia y, desde luego, un laboratorio de comunión para los que allí vivimos.

7. Y como decano de Teología, ¿cuáles son las fortalezas de esta facultad?

Seriedad académica, cercanía y cordialidad de trato, pluralidad de alumnado y programas de posgrados (licencia y doctorado).

8. Un libro

La leyenda del Santo Bebedor, de Joseph Roth. La primera vez que lo leí no entendí nada, la segunda me conmovió.

9. Una película

Lo cambio por dos piezas de música que he descubierto últimamente y duran lo mismo: Jubilate Deo, de Dan Forrest, y Come in, de Vladimir Martynov, invitación a descubrir nuestro santuario interior habitado.

10. Un lugar en el mundo

El aquí consciente.