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Roberto Berjón: "La transformación digital ha pasado de necesaria a urgente"

Publicado: 17/07/20

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Es indudable que los dispositivos móviles han adoptado un protagonismo esencial en la crisis provocada por la COVID-19. Así lo refleja el director del Máster Universitario en Informática Móvil (MIMO), Roberto Berjón, quien indica que la cualificación en este tipo de soportes abrirá muchas puertas a los perfiles especializados.

¿Qué novedades incluye el Máster Universitario en Informática Móvil (MIMO) para el curso 2020-2021?

La calidad. Esa es nuestra seña de identidad, lo que se encuentran los alumnos que lo cursan. El Máster Universitario en Informática Móvil está considerado como uno de los cinco mejores másteres especializados de informática en España. Esto solo se consigue contando con los mejores profesionales y empresas. Cuando alguien se matricula en uno de los mejores másteres, aprende de los mejores profesionales y realiza sus prácticas entre las mejores empresas del sector en España. Al final, el resultado solo puede ser excepcional. De ahí que nuestros alumnos estén tan valorados y demandados por las empresas.

¿Qué competencias y salidas profesionales abre a aquellas personas que lo cursan?

El máster se centra en la programación de aplicaciones (apps) para dispositivos móviles iOS y Android. Estas apps se desarrollarán desde el punto de vista nativo y exclusivo de cada plataforma y desde una perspectiva cross platform a través de frameworks como Ionic, Vue.JS, Xamarin o React Native. Puesto que todas las apps hacen uso de servicios en la nube, los alumnos también serán expertos en el desarrollo backend y su despliegue en la cloud. Además verán aspectos relativos a arquitecturas software, seguridad y metodologías. Todo esto hace que el perfil de los alumnos sea el de un ingeniero full-stack mobile.

¿Podemos hablar de una elevada inserción laboral en este ámbito?

Hablar hoy de 100% de empleabilidad en todo lo que esté relacionado con informática y no decir nada es lo mismo; es de sobra conocido que no existe paro en este sector. Impresiona ver cómo los alumnos de tercer o cuarto curso del grado en Ingeniería Informática ya tienen ofertas de trabajo. El problema es que no hay gente suficiente que pueda cubrir toda la demanda. Además, cuanta más capacitación requiere el puesto de trabajo, la oferta todavía es menor, es decir, menos profesionales cualificados aspiran a él. Ese es, concretamente, el nicho al que acceden los alumnos del máster. Su perfil les permite acceder a puestos de trabajo de mayor calidad, altamente cualificados, acordes a su formación y, por supuesto, mucho mejor remunerados.

¿Considera que la crisis que estamos atravesando generará una mayor demanda de perfiles especializados en aplicaciones para dispositivos móviles?

Sin duda. En estos pocos meses hemos visto cómo aquellos que estaban preparados tecnológicamente han podido adaptarse a la crisis. Sin ir más lejos, la propia Universidad Pontifica de Salamanca cuyos alumnos han continuado recibiendo en su casa todas las clases y el mismo horario. Es impresionante. Esta crisis va a acelerar la trasformación digital de las empresas y la nuestra como personas. Ha pasado de necesario a urgente. En este proceso, uno de los protagonistas indiscutibles son los dispositivos móviles, lo que supondrá una mayor demanda todavía de profesionales cualificados.

¿Qué valor añadido ofrece la UPSA con este posgrado en comparación con otras ofertas universitarias?

Calidad, experiencia y prestigio. Tenemos una experiencia de diez años impartiendo el Máster Universitario en Informática Móvil. En cuanto al profesorado, contamos con los mejores profesionales de empresas con muchos años de experiencia docente. Y esto es importantísimo, no solo son buenos en su faceta profesional, también como profesores. Muchos, además, son quienes contratan a los alumnos para las empresas en las que trabajan, por tanto, son los primeros interesados en que los alumnos salgan bien preparados.

Además, contamos con prácticas remuneradas en empresas. Todas quedan asombradas de la preparación de los alumnos y de la facilidad con la que se integran en sus equipos de desarrollo. Prueba de ello es que la totalidad de los alumnos son contratados por las mismas empresas en las que realizaron las prácticas, lo que, por otra parte, también da idea del grado de satisfacción de los alumnos con respecto a las empresas.