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Julia Tranque, alumni de Publicidad y RRPP: “El diseño y la publicidad pueden construir una sociedad mejor”

Publicado: 14/04/21

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Algo tan aparentemente simple y placentero como visitar un museo y disfrutar de sus obras puede convertirse en un problema para aquellas personas que tienen una discapacidad visual y acuden a un centro no adaptado. La experiencia se puede volver en contra y dejar en evidencia las lagunas que aún existen en cuestiones de accesibilidad básicas relativas a proyectos culturales. Por ello, la antigua alumna de Publicidad y Relaciones Públicas Julia Tranque decidió hace unos meses realizar su Trabajo de Fin de Grado (TFG) sobre esta cuestión, publicando una investigación sobre ‘La inclusión de las personas con diversidad funcional visual en el disfrute artístico del Museo Art Nouveau y Art Déco de la Ciudad de Salamanca’. Este proyecto, dirigido por el profesor de la Facultad de Comunicación Juan Ramón Martín, resultó ser, además, el ganador de la mejor propuesta de TFG-TCUE que convoca la UPSA cada año.

Julia Tranque centra su foco de estudio en el museo salmantino de artes decorativas, conocido por todos como la Casa Lis, para ofrecer un modelo de inclusión basado en el Diseño Universal y el Design Thinking. Mediante estos paradigmas ha conseguido realizar prototipos para favorecer el disfrute inclusivo generando unas pautas de adaptación a espacios culturales. No descarta que su idea, basada en un museo local, pueda ser extrapolable a otros centros e instituciones de mayor envergadura.

Pregunta (P): ¿Cómo surge la idea de llevar a cabo el proyecto? y ¿por qué en el Museo Art Nouveau y Art Déco de Salamanca (Casa Lis)?

Respuesta (R): Durante los años de carrera descubrí el gran poder que tienen la publicidad y el diseño. Un poder no entendido bajo esa concepción negativa que se le ha dado habitualmente, ligada a la manipulación, sino más bien como un poder para cambiar las cosas y construir una sociedad mejor. Desde entonces, tuve claro que mi futura carrera profesional se encaminaría por ahí, en ayudar en menor o mayor medida a la gente, y qué mejor manera de empezar ese camino que a raíz del TFG. Era una oportunidad perfecta.

Una vez ya identificado que el proyecto se desarrollaría en torno a un ámbito social, me focalicé en dos artes: en la música y en lo pictórico y escultórico. Reflexionaba sobre aquello que podía hacer en relación a ellas y aquello que no podían hacer otras personas. Finalmente, llegué a una observación que me llamó mucho la atención, por el hecho de que no llegaba a concebirla y comprenderla y de la que, por tanto, quería saber más y solucionarla: cómo una persona con diversidad funcional visual puede disfrutar de los cuadros y las esculturas que se exponen en los museos.

En cuanto tuve clara esta problemática se la expuse al director que me dirigía el Proyecto, Juan Ramón Martín San Román, a quien le pareció que ahí había indiscutiblemente un hilo interesante del que tirar, muy acorde a una rama del diseño de la que él es un apasionado y entendido: el design thinking. Tuvimos claro que trabajaríamos en entender cómo una persona invidente siente y percibe el arte, y cómo podemos, como diseñadores, presentar ese arte de una manera más inclusiva.

Con respecto a la elección del museo, elegí el Art Nouveau y Art Déco de Salamanca por su carácter local y poder investigarlo más de cerca. La Casa Lis se preocupó por solucionarme, durante todo el proyecto, todas las dudas que tuve acerca del Museo, y más teniendo en cuenta el contexto sanitario y social que hizo imposible poder visitarlo. Por otro lado, el Museo cuenta con una amplia colección de una época con un imaginario espectacular que ayudó mucho a concebir el proyecto. Con estas premisas podíamos hablar ya del ‘Proyecto para la inclusión de las personas con diversidad funcional visual en el disfrute artístico del Museo Art Nouveau y Art Déco de la ciudad de Salamanca’.

 

P: ¿En qué consiste el Diseño Universal?

R: El Diseño Universal es una corriente surgida en los años ‘60 dentro de un contexto en el que se aclamaba por la pluralidad y la diversidad en todos los ámbitos. Concretamente, en el diseño se empezó a defender y plantear que si existía una sociedad heterogénea éste no podía ser igual para todos, pero sí debía ser utilizable por todos. Es decir, el Diseño Universal considera las diversas necesidades y aspiraciones de las personas, independientemente de sus habilidades y capacidades. Bajo esta concepción, se recalca la principal característica de todo el diseño, que es la funcionalidad del mismo, tanto la mecánica, como aquella más ligada a las aspiraciones individuales, las simbólicas, espirituales, psicológicas o intelectuales. No obstante, la puesta en práctica de esta variante del diseño roza la utopía, por eso esta disciplina habla acerca de los ajustes razonables, que serían aquellas adaptaciones más fundamentales que permitan un grado de inclusión básico y ético.

En definitiva, el Diseño Universal sería el reflejo de una sociedad empática y solidaria con todos, que escucha y entiende el entorno y a sus individuos a fin de satisfacer en la mayor medida posible derechos fundamentales como la libertad, la igualdad y la autonomía física y moral. 

 

P: ¿Cree que el diseño puede ayudar a eliminar barreras de accesibilidad a personas con discapacidad?

R: Creo firmemente que el diseño puede ayudar a eliminar esas barreras, si bien, siguiendo con los ajustes razonables que mencionaba anteriormente, sin caer en lo inviable y utópico. Hay una multitud de individuos que presentan una gran variedad de necesidades. Sería poco razonable afirmar que todos los objetos y el entorno que los acoge podrían estar diseñados para todas y cada una de las personas que hay en el mundo.

No obstante, sí considero que el diseño puede y debe satisfacer lo máximo que pueda, porque, de lo contrario, estaríamos hablando, que es lo que actualmente sucede, de exclusión social. Las instituciones -tanto públicas como privadas- deberían reflexionar sobre cuánto de empáticos y de inclusivos están siendo los servicios y productos que ofrecen, porque el diseño y los diseñadores en sí mismos no pueden ‘hacer nada’ si un agente superior no se lo exige o no le otorga la oportunidad de hacerlo.

 

P:  ¿Cómo percibe una obra una persona con diversidad funcional visual?, ¿se puede hacer más inclusivo el disfrute del arte expuesto en los museos?

R: En el mismo contexto que el Diseño Universal, en los años ‘60, surge una corriente denominada la museología crítica, que aboga también por la pluralidad en el mundo del arte. Defiende que este es subjetivo y que todo lo que engloba se basa en percepciones diversas, simplemente por el hecho de que los individuos somos diversos. Es decir, que la forma de apreciar el arte y lo que transmite es totalmente diferente en cada uno de nosotros, y nadie, comenzando por el propio museo, debería imponer una visión sobre una obra, más allá de lo puramente objetivo, como contexto, historia, formas o colores.

Si defendemos que el arte se puede disfrutar desde la percepción diversa, las personas invidentes, con sus habilidades y capacidades particulares, pueden hacerlo y se les debe dar la oportunidad para que así sea. Para ello, se deben explorar los dos sentidos más desarrollados por las personas con diversidad funcional visual -que son el tacto y el oído- recordando que el contexto museístico es prácticamente visual en su totalidad.

La inclusión, por tanto, de las personas invidentes en el disfrute artístico se sostiene, como creó y defiende la Asociación Art Education for the Blind, en el diseño de láminas en relieve para cada una de las obras, las cuales deben ser simplificadas y a cuyos elementos se les deben otorgar diferentes patrones para su diferenciación. Además de ello, para que la percepción sea más completa se debe estimular el sentido del oído a través de una narración que mezcle lo objetivo de la obra con las experiencias emocionales que construyen al individuo; mediante referencias y conceptos intangibles que estimulen el diálogo, la pregunta, la reflexión y, en definitiva, la implicación personal y emotiva de la persona, una didáctica propia de la museología crítica.

 

P: ¿Hacia dónde se dirige el futuro en cuanto a la accesibilidad del arte y la cultura se refiere?

R: En el momento de realizar el Proyecto fui consciente de la poca implicación que se tiene acerca de la inclusión de personas invidentes en el mundo cultural. Normalmente, se habla de accesibilidad ligada únicamente a las barreras físicas y arquitectónicas, sin ir más allá de ascensores con lenguaje braille o rampas para personas en silla de ruedas. Son pocos los museos que combinan el diseño universal y la museología crítica para lograr un disfrute más inclusivo; pero pese a ello, existen algunos ejemplos, sobre todo de museos reconocidos e importantes como el programa Feeling Van Gogh en el Museo Van Gogh de Amsterdam, la experiencia Explora Guernica en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, el Museo del Louvre, el Museo Británico, el Museo de Arte Moderno de Nueva York o la Fundación Miró, e incluso algunos más locales y pequeños dentro de España, como el Museo Cerralbo, el Museo de arte moderno MURAM de Cartagena, el Museo de Lugo o el Museo de Zaragoza. Como se observa, demasiado pocos para la multitud que hay.

Ignoro si no se están llevando a cabo planes de inclusión por desconocimiento, por desinterés o por cuestiones económicas, pero la accesibilidad del arte y de la cultura ya no solo es una cuestión ética y empática, sino que queda recogida en diversas legislaciones y códigos deontológicos. Por tanto, si un museo no dispone de elementos que hagan posible una inclusión real, no supone únicamente una falta de empatía, sino una violación de derechos fundamentales, un aspecto sobre el que deberíamos reflexionar.

 

P: ¿Qué te ha aportado como alumna de la UPSA el desarrollo de este proyecto?

R: Personalmente, me ha demostrado que cuando algo te apasiona, la implicación es tan grande que ya no se habla de obligación, sino de disfrute y entusiasmo, aunque conlleve esfuerzo y empeño.

En cuanto a la carga social, me ha hecho ver que, si se quiere, se podrían hacer muchas más cosas de las que realmente se hacen por mejorar la sociedad, donde los pequeños cambios ayudan de verdad. En el fondo, solo se necesitan ganas y decisión.

 

P: ¿Qué aspectos de la UPSA te han ayudado a realizar este proyecto?

R: El pilar fundamental ha sido la instrucción de mi tutor Juanra, a quien desde aquí le agradezco enormemente todo su interés y apoyo, teniendo en cuenta el contexto difícil vivido por todos.

Quiero destacar también que hasta justo ese mismo año los TFGs de la UPSA, únicamente eran bibliográficos y de investigación, y en el curso 2019-2020 se permitió realizar proyectos, cosa que me gratificó enormemente porque, de no haber sido así, no hubiera hecho nada parecido a lo que presenté.

También quiero hacer hincapié en la importancia que supone una buena y amplia bibliografía y que, en mi caso, no hubiera sido posible sin los recursos y las herramientas de la Universidad, sobre todo, en lo que respecta a la biblioteca y a la enorme labor de las bibliotecarias durante el confinamiento, a las bases de datos, o plataformas como eLibro

Finalmente, recalcar la convocatoria TFG-TFM TCUE, porque supuso un gran e importante reconocimiento por parte de la Universidad a aquellos proyectos con un gran esfuerzo detrás, además de un gran interés social e innovador. Gracias a este tipo de convocatorias y premios, el alumnado cuenta con un apoyo para realizar trabajos que se acerquen al entorno empresarial, acercamiento que considero muy necesario en el plan educativo.

 

P: ¿Qué le dirías a los alumnos que están pensando en llevar a cabo un proyecto de este tipo?

R: Mi consejo es que elijan una temática para el proyecto que les apasione y con la que realmente estén cómodos, dejando de lado la visión más académica de TFG para pasar a una percepción más altruista. Se trata de enfocar el proyecto porque quieres y no porque tienes que hacerlo.

Tienen que saber de antemano que requerirá un gran trabajo, esfuerzo y dedicación, pero que realmente la satisfacción del resultado final es lo que importa: saber que has hecho algo que ha salido de ti y que está bien, que funciona y se podría llevar a cabo, incluso que podría ayudar a mejorar algo de la sociedad. Esto es muy satisfactorio.

Y, finalmente, que hagan el proyecto que hagan, crean firmemente en la idea y en sí mismos.