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Pablo Bartolomé, guionista de Cuéntame y HIT: “Todavía tengo nervios en los estrenos y hago fotos a la pantalla”


Publicado: 05/05/21

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Pablo Bartolomé estudio el Máster de Guion en la UPSA. A pesar de que estuvo cuatro años buscando trabajo como guionista, no lo conseguía, pero nunca se rindió y continúo escribiendo y creando proyectos nuevos. Un día, le ofrecieron hacer una prueba de guion para Cuéntame. Les gustó y, desde entonces, trabaja con ellos. Además, en los últimos meses, Pablo ha vivido, quizá, uno de sus momentos más especiales a nivel profesional con el estreno y éxito de la serie HIT, de la que también ha sido guionista. Desde pequeño, tenía claro que quería trabajar en el mundo audiovisual. “Tuve muchas facetas: quería ser actor, luego director, después guionista, etc. Sabía que me molaba el mundo de la televisión, pero no sabía por dónde enfocarlo. A pesar de haber escrito desde pequeño, no era algo que tenía muy en mente”, comenta el guionista. Al principio, Pablo hizo un modulo dirigido más a la parte técnica, en la que estuvo trabajando como auxiliar de cámara y, posteriormente, como jefe técnico. Participó en series como Yo soy Bea, El síndrome de Ulises, Cazadores de hombres, Mi gemela es hija única y Puente Blanco, en programas como Cuarto Milenio. “Fue en aquel momento cuando comencé a sentir una especie de curiosidad por el mundo del guion. Por ello, cuando me quedé sin trabajo, decidí lanzarme a estudiar el Máster”, relata Pablo.

Pregunta (P): ¿Esperaba alcanzar este éxito cuando era estudiante?

Respuesta (R): No considero que esté en una situación de éxito, sino que la vida se ha dado así.  Mi ilusión era ser guionista de TV. Por ello, entendí que el Máster de Guion de la UPSA podía ser una buena vía, por el profesorado y las buenas impresiones de antiguos alumnos, para alcanzar mi objetivo. Decidí apostar por ello y parece que fue una buena opción que me ha llevado a donde estoy hoy.

 

(P): Cuando le llamaron para trabajar como guionista en Cuéntame o HIT, ¿cómo se sintió?

(R): Hay una sensación un poco equivocada cuando empiezas trabajos vocacionales porque no hay una estación de llegada. Nunca tienes la sensación de que hay un punto que cambia con respecto al anterior. No es una cima a la que llegas y ya no te vas a bajar. Realmente, es una cuestión más progresiva y cambiante que corresponde con muchas horas de escritura y que, sobre todo, tiene vocación.

Desde que acabé el Máster hasta que empecé a trabajar pasaron cuatro años. Durante ese tiempo, continúe con algunos pequeños proyectos, en los que veía una ligera progresión.

Cuando me llamaron para trabajar en Cuéntame, no tuve una sensación “de fichaje”, sino más bien tuve un sentimiento de progreso. Primero hice una prueba de guion, luego pasé una selección y, cuando me llamaron para decirme que les había gustado mi guion, fue muy gratificante. Significó una recompensa al trabajo.

 

(P): ¿Cómo fueron estos cuatro años antes de empezar a trabajar como guionista en Cuéntame?

(R): Fueron largos. En este tipo de trabajo no hay una especie de escalera que tienes que ir subiendo y te dicen lo que tienes que hacer. “¿Cómo encuentro trabajo de guionista?” No existe eso, no es como unas oposiciones que sabes que tienes que estudiar y hacer un examen. Lo que hice fue escribir mucho y buscar proyectos que me mantuvieran activo y me generaran feedback, aunque fuera negativo. Algo que fue frustrante, durante todo ese tiempo, era estar en una constante sensación de isla desierta, en la que solo estás tú y nadie te responde: ni a CV, ni a emails, ni a proyectos. Por ello, decidí buscarme metas accesibles.

 

(P): Durante este tiempo, ¿qué le ayudó a mantenerse en pie y no tirar la toalla cuando le cerraban una puerta?

(R): Después de muchos años, lo que más me sirvió fueron los compañeros del máster. Mi generación ha tenido grandes oportunidades laborales, que se corresponden con una cuestión meramente circunstancial. En clase, hicimos mucha piña y mantuvimos el contacto. Nos hacíamos de colchón en los momentos malos, de ayuda para sacar proyectos, escribíamos cosas en equipo, nos pasábamos contactos, pruebas de guion, etc. Hicimos como una especie de ‘camaradería’ que nos ayudó mucho y que nos hizo darnos cuenta de que había más gente como nosotros; no estábamos solos en esto.

 

(P): ¿Cómo ha ido asimilando cada triunfo?

(R): Siempre te pones metas mayores. Cuando hice la prueba en Cuéntame, mi objetivo era escribir un guion y, cuando lo conseguí, era poder escribir otro y así sucesivamente hasta poder llegar al punto de vivir de esto.  Como todo es tan progresivo no tienes la sensación de una carrera, en la que llegas a una meta.

 

(P): ¿Cuál ha sido su mayor logro a nivel profesional? Y, ¿por qué es el más grande?

(R): De lo que más contento estoy es de toda la gente que he conocido a lo largo del trayecto. Es un sector con muy buenas personas. He tenido la suerte de formar parte de equipos que me han hecho sentir muy valorado. Considero que hay mucha calidad humana. Y, en términos más profesionales y propios, estoy muy orgulloso de la serie HIT.

(P): ¿Cómo fue la sensación al conseguirlo?

(R): Todavía tengo nervios en los estrenos, lo disfruto y le hago una foto a la pantalla para recordar ese momento. Cuando recibes comentarios de la gente de tu alrededor que lo ha visto y le ha gustado, sientes una gran satisfacción.

 

(P): ¿Alguna frase o hecho en particular que viviera como estudiante y que le ha servido de referencia en su vida profesional?

(R): Cuando llegué al Máster, tenía las cosas bastantes claras, porque tenía experiencia y sabía que ese era el proceso a seguir para ser guionista. Pero, sí que recuerdo algunas frases de ánimo y de apoyo que nos daban. Por ejemplo, Enrique Urbizo nos dijo que no sabía que hubiera sido de su vida sino hubiera sido director de cine porque no sabe hacer otra cosa. Fue una frase que me sirvió para relativizar. Si me gusta escribir y quiero dedicarme a ello, tarde o temprano, lo conseguiré.

Algo que me repito mucho es: “Escribir es una cuestión de paciencia”. Si te gusta escribir, escribe y, el trabajo aparecerá. Si lo haces al revés, si te obsesionas con encontrar trabajo y te olvidas de escribir, al final, se acaba convirtiendo en una obsesión que acaba destrozando tu pasión, porque es frustrante.

 

(P): ¿Qué consejos daría a los alumnos que están estudiando ahora mismo o que acabarán este año y se quieren dedicar al mundo del guion?

(R): Esto lo tengo muy claro. No es un consejo, son muchos consejos. Lo primero de todo es saber que hay que irse a Madrid a vivir porque, tal y como está la situación ahora, es complicado que una televisión autónoma produzca una ficción.

Lo segundo: es muy importante rodearte de un ambiente que esté en la misma situación que tú, porque te apoyará en muchas circunstancias comunes, proyectos, motivaciones, etc. No debes pensar que estás en una guerra tú solo, porque eso es muy agotador. Tampoco centrar tu vida en el trabajo, pero tener un círculo que sea estimulante.

Por último, tener mucha, mucha, mucha paciencia ya que, al principio, la mayoría de las noticias serán negativas. Es muy fácil pensar “no valgo”, pero no es así. Solo lo comprobarás cuando lleves un tiempo trabajando. El único secreto es trabajar hasta que consigas vivir solo de ser guionista o director.

Si te interesa el mundo del guion, acabará ocurriendo porque seguirás escribiendo, yendo a conferencias o conociendo gente que te dará oportunidades, contactos o consejos. Por ello, hasta que llega esa oportunidad es importante que durante ese tiempo sigas escribiendo, estimulándote, moviéndote, haciendo proyectos, etc. En definitiva, mantener las mismas ganas y esa chispa que al principio.