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Arturo Miñana, profesor en Uganda: “Hay que dar el paso, te reciben con los brazos abiertos”

Publicado: 19/05/21

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Deporte, educación y salud son tres elementos cuya combinación puede apartar de la marginalidad a muchos niños en el mundo. Ejemplo de ello es la labor que está realizando Arturo Miñana, antiguo alumno de Educación Primaria y CAFyD (Ciencias de la Actividad Física y el Deporte), que trabaja en Uganda como profesor de español y coordinador de deportes en una escuela internacional de Educación Secundaria. Arturo se unió allí al proyecto Tennis For All Uganda (TFAU), una ONG cuya misión es educar, movilizar y transformar la vida de los niños que viven en los barrios marginales de Kampala.

Pregunta (P): ¿Cómo surge la idea de trabajar en uno de los países más pobres del mundo?

Respuesta (R): Estaba trabajando en Irlanda y mantenía contacto con el instituto con el que trabajo ahora mismo. Buscaban a un profesor nativo de español que hubiera estudiado un grado en Primaria o Secundaria y que estuviera formado en deporte. Soy graduado en CAFyD y tengo un Máster en Entidades Deportivas, por lo que encajaba perfectamente. Aquí soy coordinador deportivo, trabajo al que le dan bastante importancia en el país porque hay muchos clubes deportivos y los niños tienen muchas clases de Educación Física. 

Me gustaba la idea de viajar y conocer mundo y no me lo pensé. En Irlanda trabajaba en una escuela infantil, pero no era lo mío, mientras que aquí, me propusieron trabajar en un instituto con niños entre 12 y 16 años . Así que me vine a la aventura.

(P): ¿Cuál es el objetivo de Tennis For All Uganda?

(R): Tennis For All Uganda es la ONG en la que participo desde mi llegada al país. 

Esta organización tiene como objetivo ayudar a los adolescentes que viven en zonas de exclusión de Kampala, con una gran tasa de abandono escolar y delincuencia. A través del deporte, principalmente del tenis, intentamos evitar esta situación. Desde aquí se llevan a cabo otros proyectos de desarrollo de habilidades profesionales, de construcción, o de costura. También hay un proyecto de salud relacionado con el deporte y otro de educación deportiva, que dirijo. 

Desde Tennis For All Uganda gestionamos y dirigimos también un centro, a las afueras de Kampala, al que vienen niños, de entre 3 a 9 años, que viven en villas y no tienen acceso a la educación. Es un proyecto que funciona muy bien y tenemos alrededor de 250 niños.

(P): ¿El deporte ayuda a evitar el absentismo escolar?

(R): No hay mucho absentismo escolar, sobre todo en edades más tempranas, porque los niños ven en la educación una forma de progresar en la vida. Nosotros les damos recursos para estudiar. Uno de los proyectos ofrece apoyo económico a las familias para que sus hijos acudan a la escuela, porque la educación pública exige el pago de una tasa que algunas familias no pueden permitirse. 

El deporte ayuda a que los niños tengan una actividad extraescolar. En algunas zonas de Kampala, los adolescentes se suelen introducir en la delincuencia, la violencia y la drogadicción y nosotros intentamos evitar esto. Actualmente, hemos tenido un gran impacto, ya que los colegios han estado cerrados y, si no llega a ser por centros como el nuestro, los jóvenes habrían estado más en sus barrios, con el peligro que supone.

P: ¿Qué diferencias observa a la hora de educar a los niños de Uganda frente a los de España o Irlanda (donde viviste)?

(R): Dentro de Uganda las diferencias son abismales. Los centros públicos están dotados de elementos básicos para desenvolverse en el país. En las villas de las afueras no se imparte el inglés y estudian las lenguas secundarias y la geografía del país. Sin embargo, las escuelas privadas se abren al mundo exterior y se basan en proyectos multiculturales. Están globalizadas y estudian por temas, por ejemplo, relacionados con los negocios. 

Sin embargo, en España se sigue un modelo más tradicional con relación a la metodología, las asignaturas, la manera de impartirlas, etc. Le seguimos dando poca importancia a los idiomas, a la vida después de la escuela y dotamos de mucha relevancia a asignaturas que caen en el olvido. Aquí no se estudia tanto ese tipo de materias, sino que la educación está más enfocada al futuro, a qué se quieren dedicar. 

P: ¿Por qué el tenis frente a otros deportes colectivos es atractivo para niños de barrios marginales?

(R): Más que atractivo es una alternativa frente al fútbol, el deporte más practicado por los niños. El tenis ofrece otra posibilidad, otra manera de ver el deporte, y les aporta otras competencias psicológicas de concentración y de mejora. Es un deporte atrayente. 

Los dos chicos que fundaron la ONG son ugandeses y entrenadores de tenis. Tennis For All Uganda se creó en 2012 y empezaron jugando con pocos niños los fines de semana y, ahora, ya son alrededor de 250. 

El centro que tenemos a las afueras de la ciudad, más centrado en educación, también lo hemos dotado de actividades de tenis. Además, los fundadores de Tennis For All Uganda colaboran con algunas entidades europeas y de Estados Unidos, para conseguir el material y los recursos necesarios.

P: Muchos niños en edad escolar no pueden terminar su educación por los costes de la escuela suplementaria ¿cómo se evita que los niños se incorporen al mundo laboral y sigan estudiando?

(R): En Uganda no existe esa elección de seguir estudiando o incorporarse al mundo laboral. Por ello, lo más difícil es convencer a los niños que no dejen de estudiar, porque trabajar tienen que trabajar. A partir de los 12 años la mayoría se dedica a la venta ambulante y, de forma menos común, a la jardinería, la construcción o trabajos más cualificados. Todos tienen que compaginarlo y es la única manera de poder acceder a la escuela, porque así pagan las tasas. El principal reto es que no abandonen los estudios en su adolescencia y podamos ayudar a las familias a pagar la matrícula. 

P: ¿Qué necesita la organización para que el proyecto se mantenga los próximos años?

(R): Estamos buscando fondos a través de otras entidades u ONG, pero lo que de verdad necesitamos es gente que se involucre en el proyecto. Como encargado de la organización estoy intentando conseguir todo tipo de donaciones ya que realmente es un gran apoyo en el día a día. Necesitamos colaboraciones más estables, porque es muy difícil trabajar a través de campañas.

Al ser una ONG pequeña, intentamos hacer partícipe a la gente que colabora a través de vídeos y fotos que les mandamos para que vean lo que estamos haciendo y se sientan parte de este proyecto. 

P: Consejos para los alumnos de Educación que quieran compatibilizar su carrera con un voluntariado

(R): Hay que atreverse y dar el salto. Hay cientos de ONG, proyectos educativos, colegios e instituciones que puedes encontrar en cualquier rincón de África a los que se puede ayudar. Todos les  van a recibir con los brazos abiertos con cualquier idea con la quieras colaborar, ya bien sea personal o profesional. Sólo con venir y dar unas charlas o unas clases supone muchísimo. El día a día demuestra que la ayuda tiene resultados y se pueden conseguir grandes cosas. Animo a todo aquel que quiera hacer un voluntariado aquí, en Uganda, o en cualquier parte de África. Además, te das cuenta de lo poco que valoramos lo que tenemos en casa o lo que podemos ayudar con una simple donación o un voluntariado. 

Si quieres colaborar con Tenis For All Uganda puedes hacerlo a través de la página web tennisforalluganda.org (Donate).