Noticias

La Facultad de Teología se suma a la celebración del 50 aniversario del ITVR

Publicado: 18/05/21

Compártelo en:

El Instituto Teológico de Vida Religiosa (ITVR), centro integrado de la Facultad de Teología de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA), celebra esta semana el 50 aniversario de su creación.

A esta efeméride dedica el ITVR la tradicional ‘Semana Nacional para Institutos de Vida Consagrada’ que se viene celebrando desde sus inicios y que este año tiene como lema Consagrados para la vida del mundo. La semana reúne a más de 2000 religiosos de todo el mundo en un espacio de encuentro, reflexión y ánimo para responder evangélicamente a los nuevos desafíos.

El Papa Francisco se hizo presente en la inauguración con un mensaje a los religiosos en el que les recordaba que la vida consagrada vive siempre un diálogo con la realidad. El Papa insistió también en mantener vivo el carisma fundacional. “No se puede mantener un carisma fundacional sin coraje apostólico, o sea, sin caminar, sin discernimiento y sin oración”. En este sentido, el romano Pontífice recordó que para conseguirlo era necesario “no perdernos en formulismos, en ideologías, en miedos, en diálogos con nosotros mismos y no con el Espíritu Santo”.

El decano de la Facultad de Teología, Francisco García, recordó la vinculación del Instituto a la Facultad desde 1973. La integración del ITVR en la vida universitaria de la UPSA supuso, en palabras del decano, “pensar la vida religiosa en el marco de la universalidad de la razón humana, como siempre quiere hacer la mejor teología eclesial”.

Igualmente, el decano alentó a los religiosos a seguir trabajando centrados en el Señor y a “actuar proféticamente contra todo lo que enreda a la Iglesia y a la vida religiosa en la entropía de la superficialidad y de la inercia”.

Las jornadas finalizarán el día 22 de mayo tras haber analizado, desde la condición discipular, las respuestas que la sociedad actual está demandando a la vida religiosa sobre temas tan variados como las migraciones, la educación para la justicia, la espiritualidad o la familia como centro de vida cristiano.