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Juan Medina, director del Máster de Guion: “El consumo de cine en streaming enfrenta a las salas a un nuevo paradigma”


Publicado: 22/06/21

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Nuestra capacidad de decisión durante el confinamiento quedó seriamente limitada. En un contexto incierto como nunca, la Smart TV, el móvil o el ordenador se convirtieron en portadores de todo lo que, en mayor o menor medida, podíamos elegir. Todo lo demás escapaba de nuestras manos. Juan Medina, director de nuestro Máster de Guion de ficción para cine y televisión, comparte su experiencia profesional y personal sobre el incremento del consumo de series durante la pandemia.

Pregunta (P): Con el confinamiento se ha disparado el uso de plataformas streaming. Muchos cinéfilos se han refugiado en ellas y han descubierto otras formas de ver películas.  ¿Qué futuro le espera a las salas de cine? 

Respuesta (R): Efectivamente, el confinamiento ha disparado una tendencia que ya se venía dando desde hace bastante tiempo. Los cinéfilos hace mucho que encuentran en las plataformas una oferta, una calidad y unas comodidades con las que la cartelera a veces tenía problemas para competir. Creo que a las salas de cine les toca ahora afrontar el futuro previendo un cambio de paradigma que afectará a la forma de entender la proyección y al tipo de contenidos que funcionarán a partir de ahora. 

P: De la gran pantalla nos vamos a la pequeña. ¿Son competidoras las plataformas streaming y la televisión?  

R: Depende del enfoque. Resulta obvio que el espectador que está viendo el contenido de una plataforma no está viendo el de una emisión de cadena. No obstante, a nivel comercial, es muy discutible que suponga una competencia en sentido estricto, primero porque la cuota de pantalla que rige el mercado televisivo sigue imperando en base al ratio sobre el total de espectadores contabilizados, con independencia de que sean muchos o pocos, y segundo, porque muchos de los productos actuales de cadena están viviendo una segunda vida en las plataformas. 

P: Estamos asistiendo a la aparición de formatos más breves: películas más cortas, series de menos capítulos y capítulos más breves. ¿A qué cree que responde esta transformación?

R: Son más breves en comparación con la tendencia anterior de la televisión comercial, que apostaba por formatos muy largos para mantener la cuota de pantalla durante un tramo de parrilla mayor. Ahora las duraciones de los episodios se están estandarizando a los formatos más internacionales, precisamente por la doble vida que tienen los productos después en las plataformas. A esto se une lo que yo creo es una tendencia muy de nicho: se busca un catálogo muy amplio que necesariamente tiene que componerse de temporadas cortas para minimizar el riesgo. 

P: La pandemia ha aupado las series españolas entre lo más visto en todo el mundo. Muestra de ello fue el éxito de La casa de papel. ¿España tiene músculo creativo de calidad para la ficción?

R: No creo que haya sido la pandemia, sino la irrupción de agentes globales que han permitido estrenos simultáneos de la ficción española en múltiples lugares del mundo. Y en ese sentido creo que contamos con la ventaja del idioma y la cultura, que hace que nuestros productos sean fácilmente exportables. Por supuesto, el músculo creativo español para la ficción es solvente, pero no podemos compararnos con la potencia de otros países que siguen siendo punteros en el audiovisual a nivel internacional. 

P: Las series turcas se han puesto de moda. En nuestro país tienen una audiencia de más de dos millones de personas. ¿A qué se debe ‘el efecto turco’?

R: Se trata de producciones de buen nivel que han sabido plantear tramas más universales que locales, con una factura visual muy cuidada, y además creo que se han encontrado con el aliado del sistema de medición de audiencias que mantenemos en España, que favorece tradicionalmente a los productos dirigidos a un perfil muy concreto de espectador. 

P: Durante el año 2020 el consumo de Netflix o Disney+ ha crecido más de lo esperado, según el Observatorio Audiovisual Europeo. Disney+, por ejemplo, consiguió el número de suscriptores que preveía obtener para el año 2024. ¿Cómo afectará la próxima crisis económica al número de suscriptores?

R: El caso concreto de Disney + creo que sí tiene mucha relación con el tipo de contenido que tiene en su plataforma, el confinamiento y, muy especialmente, el cierre de los colegios. Creo que todavía es pronto para prever las repercusiones que tendrá la crisis económica en el número de suscriptores, pero probablemente afecte mucho más a las salas de cine que a las plataformas ya asentadas. 

P: Cuántas suscripciones a servicios de Video on Demand (VoD) tiene actualmente? ¿Alguna de esas suscripciones han sido contratadas a raíz del confinamiento?

R: ¡Más de las que veo! Entre planes familiares e individuales estoy suscrito al menos a ocho, pero mi caso es bastante especial ya que es a lo que me dedico. De hecho, estaba suscrito a todas ya desde antes del confinamiento. 

P: El escritor Jorge Carrión aseguraba en The New York Times que las plataformas han tenido el capital emocional durante la pandemia: todos recordaremos qué serie vimos cuando estábamos confinados. ¿Recuerda qué series ha visto? ¿Cuáles de ellas recomendaría y por qué?

R: Durante el confinamiento vi enteras Westworld, DEVS, Dark, Perdida, Curón y después del verano Antidisturbios y Veneno. También picoteé capítulos sueltos de otras muchas, sin contar películas. No me atrevo a recomendar ninguna en concreto porque la oferta es tan amplia que casi hay una para cada uno. Lo que sí recomendaría es tratar de “confundir” al algoritmo buscando más allá de lo primero que aparece recomendado.