Carlos García Junco: “El mejor premio para un maestro es que tu alumnado y sus familias te recuerden con cariño”
Nacido en Oviedo en 1988, Carlos García Junco encarna la docencia, convencido de que la escuela debe ser un espacio flexible, riguroso y profundamente humano. Maestro de Educación Primaria por la Universidad Pontificia de Salamanca (Promoción 2009-2013), este investigador universitario y entrenador del Real Oviedo Genuine compagina las aulas con una incansable labor teórica y práctica en favor de la inclusión. Amante de la familia, el deporte y los viajes, defiende como pilar fundamental el respeto y la aceptación mutua y se muestra intolerante ante cualquier forma de exclusión o desprecio hacia las diferencias que nos enriquecen. Si la vida no lo hubiera conducido a la educación y a la investigación sobre el aislamiento escolar y el trastorno del espectro autista (TEA), su vocación se hubiera enfocado en el ámbito sanitario o en el deporte profesional. Tanto en sus publicaciones como en el césped con sus jugadores, aplica una máxima inquebrantable: incluir no es simplemente dejar entrar, sino lograr que absolutamente nadie se quede fuera.

Pregunta (P): En su libro ¿A qué jugamos?, aborda la inclusión del alumnado con TEA en los recreos escolares. ¿Cómo surgió este proyecto y qué claves destaca para convertir el juego en una herramienta contra el aislamiento y el acoso escolar?
Respuesta (R): Los tiempos de recreo son momentos, dentro de las jornadas escolares, en los que los espacios educativos aún son menos accesibles para todo el alumnado. Además, son un lugar en el que debería primar el ocio y el juego, pero no siempre estas circunstancias son positivas, apareciendo momentos de desconexión, interacción negativa, aislamiento e incluso acoso escolar o bullying en un porcentaje del alumnado. Estas diferentes casuísticas, unidas a una investigación en la que corroboramos que el perfil del alumnado con TEA tenía una mayor incidencia de riesgo de sufrir aislamiento durante los períodos de recreo, me hicieron seguir investigando en esta línea, ya que la realidad era que, hace años, los recreos escolares no eran espacios tenidos en cuenta por el profesorado en un porcentaje muy elevado. Estas cuestiones repercutían de forma negativa en el bienestar del alumnado, ya que la jornada educativa no es únicamente la curricular, sino que se deben tener en cuenta todos los momentos y espacios dentro de la jornada educativa. Si un niño juega con sus iguales, tendrá más posibilidades de desarrollar vínculos afectivos, mejorar el habla y el lenguaje, regularse conductualmente, sentirse parte de un grupo, etc. Todo ello hará que, si conseguimos regular positivamente un recreo, ese alumno tenga más posibilidades de éxito en su desarrollo curricular y personal en comparación con otro que no tenga acceso al juego compartido durante los recreos escolares.
(P): En 2018, fue finalista a Mejor Docente de España en los Premios EDUCA ABANCA. ¿Qué supuso este reconocimiento en su carrera y cómo impactó en su forma de entender la enseñanza, expandió nuevos horizontes en usted?
(R): Realmente, fue un orgullo y un reconocimiento al trabajo realizado hasta la fecha que me incluyeran en dicho premio, aunque realmente pienso que los premios y/o reconocimientos reales se dan en el día a día y que el mejor jurado es que tu alumnado y sus familias te recuerden con cariño. En el plano profesional, quizás sí me abrió puertas para participar en más charlas y congresos nacionales e internacionales, aunque también soy de los que piensa que, al final, el trabajo, esfuerzo y sacrificio diario no necesitan de trofeos o reconocimientos públicos, ya que nuestra profesión docente debe llevar esa parte de implicación e investigación implícita.
(P): Fuera de sus labores como docente, usted entrena al Real Oviedo Genuine. ¿Qué papel juega el deporte adaptado en la autonomía e inclusión de sus jugadores?
(R): Pues realmente, muchísimo más de lo que la población piensa. En ocasiones, se piensa en el fútbol solamente como un deporte en el que se compite por meter un balón en la portería del equipo rival. En un proyecto como el del Real Oviedo Genuine, hemos comprobado que, quizás, realmente esto es lo menos importante, viendo cómo los participantes en el proyecto han mejorado en autonomía, han generado lazos y vínculos afectivos entre iguales, tienen un espacio de confort donde se sienten queridos (e incluso admirados), y han adquirido la responsabilidad de acudir a los diferentes entrenamientos y eventos en representación del club, etc.
Pensemos que, cuando el proyecto comenzó, de los 25 futbolistas que componían la plantilla, 22 habían acudido a centros educativos específicos, sin brindarles la oportunidad de aprender y desarrollarse en centros educativos ordinarios, como dictamina la ley educativa actual. Ser, desde pequeños, seguidores del Real Oviedo y, en la actualidad, defender sus colores y su camiseta por toda España representa para ellos un gran valor e ilusión.
(P): En una publicación suya afirmó que incluir “no es dejar entrar, es permitir que nadie se quede fuera". Con eso en mente, ¿qué retos tienen las escuelas para lograr una inclusión real en el aula?
(R): En primer lugar, un cambio de mentalidad. No podemos pretender generar una escuela inclusiva cuando, por un lado, ni el profesorado tiene la formación específica para atender al alumnado con NEE ni, por otro lado, se pretenden alcanzar los mismos objetivos para todo el alumnado al mismo tiempo. La escuela debe ser menos rígida, priorizando la atención a los niños/as por encima de la carga administrativa y burocrática. También, una medida que llevo solicitando muchos años es la disminución de las ratios en las aulas y el aumento de profesorado especializado en los centros escolares.
(P): ¿Qué recuerdos mantiene de su paso por las aulas de la Universidad Pontificia de Salamanca?
(R): Muy bonitos. Fue una etapa de mi vida al comienzo complicada porque era la primera vez que abandonaba mi hogar, pero durante la carrera conocí a Mari Paz, mi mujer y madre de mi hijo Martín, por lo que ha sido una etapa muy importante en mi vida. Nos casamos en la Clerecía y Salamanca, hoy en día, sigue siendo una ciudad muy ligada a mí, considerándola prácticamente mi segunda casa, ya que acudimos todos los meses a visitar a mi familia política.
(P): ¿Qué consejo le daría a un estudiante que está pensando en estudiar próximamente alguna de las titulaciones de la Facultad de Educación en la UPSA?
(R): Lo primero de todo, que le gusten los niños/as y estar con ellos. Las escuelas deben ser espacios de aprendizaje en donde los niños/as se sientan seguros, por lo que las figuras de referencia para los más pequeños seremos nosotros como docentes. Si, en algún momento, antes de cursar Magisterio, dudas de esto, quizás entonces no sea tu lugar.
Por otro lado (y creo que no menos importante), siempre pienso que un “maestro/a se hace”, por lo que, una vez que termines la titulación, no quiere decir que seas maestro/a, sino que es ahí donde verdaderamente empezará tu carrera y, por ello, nunca deberás dejar de seguir formándote y/o actualizándote.