Eduardo Alija Milla: “Ser readaptador físico del Villareal CF es un sueño hecho realidad”

La exigencia en el fútbol, el temor a las lesiones y la rápida recuperación que se espera de los jugadores ha derivado en nuevos perfiles profesionales que ofrece el grado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (CAFyD). Uno de ellos, vinculado al deporte de alto rendimiento, es el de readaptador deportivo, cuyo objetivo es prescribir al jugador lesionado ejercicios personalizados que ayuden a agilizar su recuperación. Eduardo Alija Milla, alumni de la UPSA, es el responsable de las competencias de la readaptación en la cantera del Villarreal CF y afirma que trabajar en ello para este equipo no solo es una responsabilidad, sino la posibilidad de haber cumplido un sueño. Recomienda a los actuales estudiantes de esta disciplina lo mismo que se necesita para curar las lesiones: constancia, perseverancia e insistencia para alcanzar el objetivo.

Pregunta (P): ¿En qué consiste exactamente su trabajo? ¿Qué supone ser readaptador deportivo de un gran Club de Fútbol?

Respuesta (R): El trabajo de readaptador tiene varias vertientes de acción dentro de un equipo de fútbol. Nuestra función es prescribir ejercicio a los jugadores lesionados con el objetivo de que la estructura vuelva a ser capaz de realizar la función que realizaba de manera previa a la lesión. Además, deben cumplirse otros objetivos de manera paralela como son un buen reacondicionamiento, una optimización o restablecimiento de la biomecánica o una mejora de los factores de riesgo individuales que pueden haberle llevado a esa situación lesiva. Por otra parte, nuestro trabajo tiene otras competencias como la valoración postural y del movimiento y la prescripción de trabajo preventivo, coadyuvante y optimizador.

 

Para mí, ser readaptador deportivo en el Villarreal CF es un sueño hecho realidad. Jamás pensé que podría llegar a formar parte de un club como este y es un orgullo y una responsabilidad que afronto con la mayor de las ilusiones.

 

(P): Usted supervisa a nivel deportivo la recuperación del jugador, pero, además de la parte física, ¿se trabaja también la parte emocional?

(R): Evidentemente. En el Villarreal CF no seguimos una visión reduccionista exclusiva de la lesión, sino que seguimos un modelo biopsicosocial basado en el entrenamiento estructurado de Paco Seirulo. Este modelo entiende que el jugador es un sistema abierto conformado por distintas estructuras como son la condicional, la socioafectiva, la cognitiva o la emotivo-volitiva, a las que debemos atender y tener en cuenta en nuestro proceso de readaptación. Por lo tanto, sí es de gran importancia conocer al jugador, conocer sus inquietudes, su estado emocional de manera diaria, su rol dentro del grupo, el que cumplirá para el cuerpo técnico o cuál es su cultura de trabajo con el objetivo de entender el contexto lo mayor posible y tratar de tener un buen enfoque de trabajo.

 

Por otra parte, al trabajar de manera individualizada con cada jugador nuestra relación es más cercana y suelen abrirse emocionalmente bastante, por lo que tratamos de ayudarles sin ser especialistas en ese ámbito de trabajo, como es la figura del psicólogo deportivo con el que trabajamos de manera multidisciplinar en este aspecto.

 

(P): ¿Hay lesiones de primera, segunda o tercera división? ¿Afectan más determinadas dolencias a unos jugadores que a otros en función de la jerarquía del equipo?

(R): La realidad es que, en líneas generales, varían muy poco el tipo de lesiones en el fútbol profesional con respecto al no profesional. Sin embargo, según mi experiencia, la dificultad de ser readaptador en el fútbol no profesional es mayor, porque no dispones los medios ni los recursos humanos de un equipo profesional, por lo que el diagnóstico de la lesión, así como su seguimiento es de peor calidad, y esto provoca que el proceso de readaptación sea muy dificultoso. Como consecuencia, no puedes ajustar los contenidos de trabajo ni los plazos tanto como te gustaría, puesto que en muchos momentos del proceso vas a ciegas sin saber exactamente cómo está la estructura.

 

(P): ¿Cómo recuerda su paso por la UPSA?, ¿qué aspectos destacaría de su formación en nuestras aulas?

(R): La recuerdo con enorme cariño. Estudiar en Salamanca, en la UPSA, el grado que me apasiona hizo que fueran de los años más felices de mi vida.

 

Destacaría muchas cosas, pero sobre todo el trato humano que se tiene con el estudiante y las formaciones externas específicas de preparación física y readaptación en el fútbol. Para mí, fue el comienzo de mi verdadera vocación en la que, afortunadamente, puedo desempeñarme de manera profesional.

 

(P): ¿Qué recomendación le daría a los estudiantes que se preparan ahora para obtener el Grado en CAFyD?

(R): Mi recomendación es que intenten saber lo antes posible qué es lo que les apasiona y, cuando obtengan la respuesta, pongan los medios necesarios para tratar de conseguir su objetivo. También es importante ser constante, dejar al azar lo menos posible y perseverar e insistir cuando las cosas no salen todo lo bien que uno desea.

 

Por último, también es determinante encontrar personas de referencia y dispuestas a ayudarte que hayan pasado por los mismos procesos previamente y que permitan desarrollar tu conocimiento.