Encuentro de oración para dar gracias por el curso académico
La capilla de la sede central de la Universidad acogió este jueves un Encuentro de Oración de Acción de Gracias por el Curso, una celebración organizada por la Capellanía Universitaria para agradecer a Dios el camino recorrido a lo largo del año académico y poner en sus manos el tiempo que ahora comienza.

La oración, presidida por el Capellán de la Universidad, Prof. Ricardo de Luis Carballada, reunió a estudiantes, profesores, miembros del PTGAS y representantes del equipo de gobierno de la Universidad: la vicerrectora de Comunidad Universitaria y Estudiantes y el vicerrector de Ordenación Académica, Profesorado y Calidad, quienes compartieron este momento de encuentro y agradecimiento con el resto de la comunidad universitaria.
Bajo el lema de la acción de gracias por todo lo vivido durante el curso, la celebración invitó a los participantes a detenerse, hacer memoria y reconocer la presencia de Dios en cada una de las experiencias compartidas. "No terminamos solos, terminamos como comunidad", recordaba el texto inicial de la oración, que animaba a abrir el corazón y vivir este momento desde la gratitud.
El encuentro incluyó un canto de entrada, la proclamación del Salmo 137, la lectura de un pasaje de la carta de San Pablo a los Filipenses (Flp 4, 4-7), que invitaba a vivir con alegría y confianza en el Señor, así como un tiempo de reflexión personal y compartida. Los asistentes fueron invitados a recordar los momentos más significativos del curso, agradecer a las personas que les han acompañado y descubrir la acción de Dios en este tiempo de crecimiento personal y académico.
La oración continuó con diversas preces de acción de gracias por el esfuerzo realizado durante el curso, por las clases, el estudio, los profesores, el personal universitario, los compañeros y las dificultades superadas, recordando que "nada nos separará del amor de Dios". Tras un momento de silencio para presentar ante el Señor todo lo vivido, la celebración concluyó con el canto del Magníficat y una bendición final en la que se pidió que el camino recorrido dé fruto y que la comunidad universitaria continúe poniendo sus dones al servicio de los demás.
Con este encuentro, la Universidad cerró el curso académico desde una de las señas de identidad que la caracterizan: la integración de la vida universitaria con la dimensión espiritual, haciendo de la fe, la reflexión y la acción de gracias un espacio compartido por toda la comunidad universitaria.
