La UPSA acoge la ‘premier’ del documental sobre la vida del joven carmelita Pablo María de la Cruz
La Universidad Pontificia de Salamanca ha acogido esta tarde la premier del documental La Cruz es mi alegría, no mi pena, que recoge la experiencia de Pablo María de la Cruz, un joven de Salamanca que falleció en julio de 2023, a los 21 años de edad, apenas unas semanas después de haber realizado sus votos como carmelita en el Convento de San Andrés (El Carmen de Abajo).

Esta producción audiovisual narra la vida del joven a través del testimonio de familiares, amigos, sacerdotes, frailes y monjes que mantuvieron una estrecha relación y fueron testigos directos de la obra que Dios hizo en él. También se ofrecen varios fragmentos de una entrevista a Pablo, que fue grabada pocos días antes de su fallecimiento.
“El Cielo existe, Jesús está vivo”: este es el mensaje principal que Pablo transmite en este documental. Y lo manifiesta en frases que él mismo dice abiertamente ante la cámara: “Por el sufrimiento en la enfermedad, me encontré con Dios, y por la muerte en la enfermedad, me iré con Él. Y eso me hace inmensamente feliz”.
Pablo ofreció su vida a Dios por tres intenciones: por la conversión de los jóvenes, a través del encuentro con Jesús Eucaristía; por la unidad de la Iglesia; y para que la ofrenda de su vida nos ayude a todos a quitarnos el miedo a la muerte.
Tras la proyección del documental, a la que han asistido unas quinientas personas, ha tenido lugar un coloquio en el que han participado el obispo de Salamanca y Gran Canciller de la UPSA, mons. José Luis Retana Gozalo; el vicerrector de Ordenación Académica, Profesorado y Calidad, Francisco José Álvarez García; el prior de la Provincia Carmelita de Aragón, Castilla y Valencia, P. Salvador Villota Herrera; y la directora y guionista del documental, Marta Sanz Lovaine.




