La UPSA nombra Doctor ‘Honoris Causa’ al pedagogo italiano Francesco Tonucci

La UPSA nombra doctor 'honoris causa' en Educación a Francesco Tonucci, reconocido pedagogo e investigador. La ceremonia de investidura, presidida por el Gran Canciller y obispo de Ciudad Rodrigo y de Salamanca, Mons. José Luis Retana, estuvo marcada por la defensa del valor profético de los niños, especialmente en el ámbito educativo y social, y contó con la intervención del Rector de la Universidad, Santiago García-Jalón de la Lama, y la lectura de la 'laudatio' por parte del padrino, José Manuel Alfonso Sánchez.

 

El acto comenzó con la intervención de la secretaria general, Mirian Cortés Diéguez, que leyó el acta de concesión para, una vez abierto el claustro, dar comienzo a la sesión con la presencia del Doctorando.

El profesor de la Facultad de Educación José Manuel Alfonso Sánchez, padrino del Doctorando, fue el encargado de pronunciar la laudatio. Sus palabras comenzaron invitando a los presentes a volver a su infancia, a ser niños de nuevo porque Tonucci es “un niño real y auténtico. No un adulto que trata de entender al niño –como yo mismo creía antes-, sino un niño que, bajo la apariencia de un psicólogo barbudo y sabio, se ha infiltrado entre nosotros para reivindicar un mundo nuevo a la medida de la infancia”. De hecho, ha continuado Alfonso Sánchez, “a él le gusta llamarse «niñólogo» (bambinólogo, diríamos en italiano; paidólogo, podríamos decir en griego…) O en latín podríamos conferirle un nuevo título: antiguamente a algunos reyes el papa les concedía el título de «Defensor fidei» (…)  Porque Francesco Tonucci ha dedicado toda su vida precisamente a eso, a defender al niño, a dar voz a los niños que normalmente callan y a denunciar, en su nombre, los errores que cometemos los adultos cuando a menudo no los escuchamos, no los entendemos, pretendemos malcriarlos o los engañamos”. 

 

En esta línea, el profesor de la Facultad de Educación se ha detenido en dos consideraciones. La primera de ellas se ha referido a los tres principales maestros de Tonucci: Janusz Korczack (1878-1942), Lorenzo Milani (1923-1967) y Mario Lodi (1922-2014), a los que él mismo ha reconocido que tuvo la suerte de tenerlos cerca y los ha calificado “maestros innovadores”. En la segunda consideración, ha aludido al alter ego de Francesco Tonucci, también conocido como Frato, y su profesión de artista. Al respecto, José Manuel Alfonso Sánchez ha destacado las palabras de uno de los padres de la psicología francesa, René Zazzo, quien definía las viñetas de Frato como “obras de psicología y de pedagogía”. Para el profesor de la Facultad de Educación, “en sus dibujos, aparentemente sencillos, se encierra una sólida cultura pedagógica, psicológica y, sobre todo, ciudadana, comprometida”, ha enfatizado.

 

La infancia, en el centro

José Manuel Alfonso Sánchez ha enumerado a los asistentes los méritos que justifican la concesión del doctorado Honoris Causa a Francesco Tonucci, indicando en primer lugar su escucha de los niños: “Situar en el centro a la infancia y facilitar su autonomía para defender a los niños que, normalmente, no tienen ni voz ni voto. Y por denunciar también los errores educativos e interpelar a los adultos con ojos de niño. Hermoso título de uno de sus libros, que resume toda su carrera: observar, estudiar y comentar el mundo de los niños desde su mirada, desde su punto de vista, no del nuestro. Un título al que luego se sumaron otros, escritos desde la misma perspectiva: Con ojos de niña; Con ojos de maestro; Con ojos de abuelo. Y todo ello apoyándose en su otro yo, Frato, en sus dibujos y viñetas. Desde ahí, ha conseguido expresar cómo es el mundo visto por los niños y, a la vez, entrar en otro mundo tan difícil y francamente hostil a la sátira como es la escuela”, ha relatado. 

 

El profesor de la Facultad de Educación se ha detenido en otros méritos de Tonucci, como la crítica a un sistema educativo que fracasa cuando la escuela no logra despertar en los niños el gusto por aprender; el éxito de su propuesta de ciudad (La ciudad de los niños), presente en más de 200 ciudades de 15 países de Europa y América Latina -en España, al menos 30 ciudades y municipios cuentan con este proyecto y, dos en ellos en la provincia de Salamanca, con Carbajosa de la Sagrada y Villamayor de la Armuña-; la defensa de la teoría y práctica de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño y su firme apuesta de colaboración entre familia, sociedad y escuela.

 

El profesor de la Facultad ha finalizado su intervención leyendo algunas cartas escritas por niños y dirigidas a Dios, con las que ha conseguido esbozar las sonrisas de los presentes, al tiempo que ha agradecido a Tonucci su obra y su presencia, que “nos enriquece y nos devuelve a nuestra infancia”.

 

Discurso de Gracias de Francesco Tonucci

El pedagogo Francesco Tonucci ha destacado, en su Discurso de Gracias, que la infancia ha sido tradicionalmente considerada como una etapa definida por lo que el niño “aún no puede hacer”, y ha subrayado la necesidad de cambiar esta mirada. En este sentido, ha afirmado que los primeros años son fundamentales y, siguiendo a María Montessori, ha recordado que “si hay esperanza de salvación… solo puede venir del niño”. 

 

Asimismo, ha hecho hincapié en la invitación evangélica a “hacerse como niños”, no como retroceso, sino como un camino de crecimiento personal. También ha citado al pedagogo Janusz Korczak para explicar la dificultad de educar, señalando que no consiste en rebajarse, sino en “alcanzar la cima de sus sentimientos para no herirlos”.

 

Tonucci ha defendido la idea central de su discurso: el “valor profético de los niños”, entendida como su capacidad para revelar verdades que los adultos no ven. En esta línea, ha recordado que, según el Talmud, la profecía fue “entregada a los locos y a los niños”, lo que pone de manifiesto su capacidad de expresar intuiciones profundas.

 

Además, ha señalado que los niños denuncian con su comportamiento y sus palabras “faltas de atención a sus necesidades” y evidencian incoherencias del mundo adulto. Sin embargo, ha lamentado que los adultos tienden a olvidar su propia infancia, recordando la frase de Saint-Exupéry: “Todos los adultos alguna vez fueron niños (pero pocos lo recuerdan)”.

 

El pedagogo ha criticado especialmente el sistema educativo, afirmando que en muchos casos limita el desarrollo infantil. Como ejemplo, mencionó expresiones como “he descubrido”, que muestran procesos de aprendizaje activos, o el caso de Vanna, donde la escuela termina empobreciendo la creatividad. Estas situaciones, según Tonucci, “denuncian la ignorancia adulta y la violencia de nuestras propuestas educativas”.

 

Finalmente, ha concluido insistiendo en la necesidad de escuchar verdaderamente a los niños, reconociendo su capacidad para aportar una mirada crítica y transformadora, capaz de mejorar la educación y la sociedad.

 

Gratulatoria del Rector

El Rector, Santiago García-Jalón, expresó su satisfacción por la incorporación de Francesco Tonucci al claustro de doctores de la UPSA, a quien ha agradecido que “nos haya devuelto la pasión por educar”. El Rector ha iniciado su Gratulatoria parafraseando al psicólogo Kurt Lewin, quien afirmaba que “nada hay más práctico que una buena teoría”, para defender que “nada es más realista que una utopía, porque la Universidad se propone distinguir a un hombre que ha consumido su vida en pos de una utopía. Y que precisamente por eso se ha enfrentado a los hechos con un irrebatible realismo, porque sus propuestas no proceden de un delirio ni son la mera expresión un bienintencionado pero inalcanzable deseo”.

 

Reflexionando sobre la enseñanza, García-Jalón ha señalado que “no se trata, por tanto, de transmitir conocimientos, de desarrollar destrezas, de promover competencias… Sin excluir ninguna de esas estrategias, la educación se ordena a emplearlas todas como recursos al servicio del desarrollo de la personalidad. Y a hacerlo en colaboración con el niño que debe ser educado, que no es un mero paciente del proceso educativo, sino co-artífice del mismo”.

 

En este sentido, el Rector ha insistido en que “la infancia no es el paraíso perdido, ni una región de blanca inocencia, sino el tiempo que alberga los primeros y decisivos compases de una biografía abierta a la perplejidad y el desconcierto, a la atención y la sorpresa, a la ilusión y la pena. Y no cabe sustraer al niño el protagonismo de su propia vida, so pena de que, en palabras de Mark Twain, la escuela acabe interfiriendo en la educación”.

 

“La enseñanza y el ejemplo de Francesco Tonucci, a quien desde hoy, con regocijo y con un estremecimiento de orgullo, podemos llamar con verdad miembro de nuestro claustro, nos han devuelto la pasión por la tarea de educar, la inquietud de preguntarnos de forma serena y constante por el último sentido de nuestra tarea”, ha concluido el Rector.

 

El acto contó, además, con la asistencia de la vicerrectora de la Universidad de Salamanca, Matilde Olarte Martínez; la vicerrectora de la Universidad Católica de Ávila, Begoña Lafuente; el director de la Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Castilla y León, Manuel Lázaro Pulido; la primera teniente alcalde de Salamanca, Almudena Parres Cabrera; la subdelegada del Gobierno, Rosa M.ª López Alonso; el subdelegado de Defensa, José Gallo Rosales; el comisario jefe de la Policía Nacional, Claudio Javier Díaz Serrano; el teniente coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, Arturo Marcos Sánchez, entre otras autoridades académicas, civiles, militares y empresariales.

 

Biografía abreviada de Fancesco Tonucci

Fancesco Tonucci (Fano, Italia, 1940) es un reconocido pedagogo, investigador, asociado al Instituto de Ciencias y Tecnologías de la Cognición del Consejo Nacional de Investigaciones de Italia, dibujante y firme defensor de los derechos del niño. Creador del proyecto internacional La ciudad de los niños, que se ha difundido tanto en Europa como en América Latina con una red de más de 200 ciudades. Referente de la innovación educativa y promotor de la participación y del trabajo colaborativo para crear conocimiento en la comunidad escolar, firma sus viñetas satíricas sobre temas de educación, ciudad, juego e infancia con el seudónimo de FRATO. Incansable defensor de la Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño. Entre los diversos reconocimientos internacionales que ha recibido, destaca el premio UNICEF del Comité Español del año 2019, y el de Comendador de la República Italiana en el año 2022. Es autor de numerosos libros entre los que destacan La ciudad de los niños y Si los niños dicen:¡basta! 

 

DOCUMENTACIÓN:

 

Laudatio del Padrino

 

Discurso de Gracias de D. Francesco Tonucci

 

Gratulatoria del Rector