Sofía Hidalgo: "El alumno aprende bajo la reflexión y el ensayo-error es fundamental para su formación"

Dicen que la experiencia es un grado -y lo es-, por eso hay profesiones que necesitan un recorrido firme antes de ejercerlas en un escenario real. Las disciplinas vinculadas a la salud son el ejemplo más claro de esta preparación: los alumnos deben finalizar sus estudios universitarios con muchas horas de vuelo para evitar errores y favorecer así la seguridad de los pacientes. Hablar de vida o muerte no es exagerado cuando se necesita una formación muy especializada que evite complicaciones, punto en el que entran en escena los Centros de Simulación. Estos pequeños hospitales simulados permiten una enseñanza exacta de la realidad con un margen de error infinito en un entorno seguro, un aprendizaje reflexivo que les facilitará la toma de decisiones en su futuro laboral.

Las universidades que disponen de ellos aportan un plus práctico que suma seguridad y rigor al conjunto de la profesión. Y la UPSA dispone de estas instalaciones de vanguardia y cuenta con los mejores profesionales para gestionar y configurar su funcionamiento. Sofía Hidalgo es Técnico del Centro de Simulación Clínica Avanzada de la Facultad de Ciencias de la Salud. Además de tener un trato directo y cercano con los estudiantes es Instructora de Simulación Clínica y Técnico Superior de Higiene Bucodental que, junto a la dirección del Grado y los docentes sanitarios que imparten la docencia, forman un gran equipo que permite que nuestro Centro alcance los objetivos propios. Toda una riqueza para los futuros enfermeros que cuidarán de nuestra salud.

Pregunta (P): ¿Qué es un Centro de Simulación y cuál es su cometido en él?

Respuesta (R): El Centro de Simulación de la UPSA es nuestra joya en el Grado de Enfermería; es el mundo simulado llevado a la práctica real, un hospital en medio de aulas con simuladores que permiten que los alumnos se equivoquen y aprendan del error sin consecuencias irreversibles. Estas instalaciones están dotadas de todo lo necesario para vivir experiencias reales, con simuladores o con actores portadores de patologías simuladas. La simulación representa aprendizaje, trabajo en equipo o tomas de decisiones, entre otras cosas.

Mi figura en el Centro es hacer que cada escenario cobre la mayor realidad posible, además de apoyar en la gestión audiovisual y manejar la respuesta de los simuladores. Es un mundo increíble que me hace crecer en conocimientos y como persona que, a su vez, me regala la posibilidad de ver cómo nuestros futuros enfermeros evolucionan día a día.

(P): ¿La pandemia ha modificado la estructura y organización que teníais hasta ahora?

(R): Sí. Las coordinadoras del Centro de Simulación han tenido que adaptarse a las nuevas medidas con mucho esfuerzo y desvelos para poder no restar ni una hora a las prácticas y poder desarrollarlas con la misma calidad de siempre. Se ha incrementado el número de docentes, se han duplicado clases para reducir los grupos estudiantes y se ha incorporado material y vestuario necesario para la realización de escenarios de una manera segura. Sin lugar a dudas, los alumnos han seguido estando en un entorno seguro para seguir con su formación.

(P): ¿Qué tipo de aprendizaje desarrolla un alumno en el Centro de Simulación Clínica Avanzada de la UPSA?, ¿Cuántas horas dedican a lo largo del Grado en Enfermería a formarse en estas instalaciones?

(R): El aprendizaje que se lleva a cabo es propio de una metodología muy concreta que se basa en la simulación. El alumno aprende bajo la reflexión y el ensayo-error es fundamental para su formación; una de las joyas son los docentes sanitarios que la dirigen: ellos facilitan el aprendizaje reflexivo en equipo.

Respecto a las horas, pasan unas 120 horas lectivas consideradas siempre como un complemento a las prácticas externas en centros sanitarios.

(P): ¿Qué tipo de situaciones se trabajan en el Centro?

(R): Los docentes que desarrollan la simulación clínica son todos sanitarios con experiencia asistencial y un largo recorrido de vivencias. El profesorado diseña los escenarios para poder trabajar todo tipo de contextos, desde la correcta comunicación con el paciente y acompañante hasta poner en situación a los alumnos para poder tomar decisiones críticas en momentos puntuales. Una vez terminado el escenario, el profesor facilita a los alumnos unas pautas reflexivas -realizadas entre todos mediante un Debriefing-, que se consideran el punto fuerte de la simulación. De este modo, la simulación se compone de cualquier tipo de situación que pueda llegar en cualquier momento de nuestras vidas, tanto en centros sanitarios como en zonas extrahospitalarias.

(P): ¿Cómo ve el futuro de la simulación clínica y los centros de simulación?

(R): La simulación clínica comenzó con las prácticas de los futuros pilotos hace años y ha ido ascendiendo de una manera vertiginosa, implantándose en grados de suma importancia y responsabilidad como son Medicina y Enfermería. En este último, por lo que a nosotros respecta, lo vemos como parte fundamental para una formación de calidad. La gran inversión que supone un Centro de Simulación y la formación de las personas que lo componen compensa con los resultados que se obtienen, por eso el futuro que le veo es esperanzador y con una gran progresión académica.

Confío plenamente y estoy segura de que en unos años la simulación será un requisito necesario para poder finalizar el grado con una formación apta y, así, desarrollar con plena seguridad el trabajo asistencial sanitario.