La IA en el Diseño Gráfico: una cuestión de convivencia

¿Sustituirá la IA a la creatividad? Analizamos el impacto de las herramientas generativas en el diseño gráfico y el nuevo rol del director de arte.

La irrupción de la Inteligencia Artificial está revolucionando el diseño gráfico y modificando radicalmente los procesos de creación visual. En un contexto marcado por la automatización, la democratización de las herramientas y la abundancia de imágenes, el criterio, la cultura visual y, por tanto, la formación adquieren un valor cada vez mayor.

La aparición de la Inteligencia Artificial (IA) generativa está marcando una profunda transformación en el campo del diseño gráfico, una disciplina que interviene de forma decisiva en el proceso comunicativo y es fundamental para asegurar la eficacia del mensaje. Como un área esencial de nuestros planes de estudio, en la Facultad de Comunicación de la UPSA entendemos que nos encontramos ante una transformación estructural que reformula conceptos clave como la producción de imágenes, la creatividad y el rol profesional del diseñador. 

La IA y el “momento increíble” del diseño gráfico

En opinión de Wences Sanz-Alonso (Freepik), el sector creativo del diseño gráfico atraviesa un momento "increíble", en el que la IA está actuando como un revulsivo que permite "hacer cosas súper potentes". Como apunta el director de arte español en su newsletter Stereochromo, esta transformación es comparable al impacto que tuvo el sintetizador en la música de Miles Davis o Herbie Hancock: pese que, al principio, fue visto como un "piano de juguete", terminó cambiando las reglas del juego para quienes se atrevieron a incorporarse al cambio.

En este contexto, como sostienen varios expertos desde el mundo académico y profesional, parece que hoy, más que nunca, el valor del diseñador gráfico y del director de arte se desplaza hacia la supervisión, curaduría o comisariado. En un mundo saturado de imágenes (con una creciente responsabilidad de los algoritmos), el criterio del diseñador es fundamental para reconocer la idoneidad de las soluciones gráficas y, en definitiva, para pilotar una máquina de enormes posibilidades pero que, sin la formación adecuada, la reflexión y la cultura visual, carece de valor y está abocada a la mera repetición de ideas y a los lugares comunes. Como sugieren los responsables de la plataforma creativa Air, “la IA nunca sustituirá a la creatividad humana”.

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Campaña de la plataforma de creación Air Canvas

La tarea del diseñador es más relevante, si cabe, en aquellos proyectos en los que la comunicación clara interviene de forma decisiva para favorecer la comprensión del mensaje y la toma de decisiones por parte de los ciudadanos. Por otro lado, el valor fundamental de la IA parece residir en la optimización técnica, la automatización de tareas rutinarias (acciones que, en cualquier caso, ya estaban disponibles en otras herramientas actuales) o la búsqueda de recursos gráficos exclusivos, que sustituyen a los antiguos bancos de imágenes (Cabify explica aquí su filosofía en este sentido).

El factor humano en el proceso creativo

Parece oportuno advertir también sobre algunos riesgos que puede provocar el uso indiscriminado de la IA, como la mencionada homogeneización estilística (si los prompts no están correctamente elaborados); la ausencia de originalidad (si dejamos la reflexión en manos de las máquinas); la posible confusión por parte del público, especialmente en aquellos mensajes en los que la comunicación clara es más indispensable; o la sustitución de profesionales cualificados (como fotógrafos o ilustradores), cuya presencia debe seguir siendo indiscutible en el área de la creatividad, el diseño gráfico y la dirección de arte.

La IA ha venido para quedarse, por lo que una formación exhaustiva —que permita comprender el alcance de estas herramientas y que, al mismo tiempo, reconozca la relevancia de la reflexión— será capaz de asegurar una adecuada cualificación profesional y, así, una convivencia armoniosa entre ser humano y máquina para favorecer el crecimiento de la disciplina. En la Facultad de Comunicación, nuestra apuesta es formar profesionales que dominen de forma solvente la tecnología, pero que, además, sean conscientes de la relevancia de la parte humana y el pensamiento crítico en la creación visual.