Paula Juanes Gil: “La Beca Santander Excelencia 360º es el resultado natural de mi trayectoria”
Su sonrisa es su primera carta de presentación y representa los logros de una estudiante brillante y comprometida. Paula Juanes, alumna del doble grado en Ingeniería Informática y Administración y Dirección de Empresas Tecnológicas, ha sabido combinar con éxito el rigor técnico con la visión empresarial, obteniendo reconocimientos tan destacados como el Premio de Excelencia en Ingeniería Informática, la Beca Santander Excelencia 360º y la Beca de Ayudas a la Formación del Estudiante (AFE). En esta entrevista comparte su experiencia, su trayectoria y su mensaje inspirador para las nuevas generaciones, especialmente, para las jóvenes que se plantean su futuro en el ámbito tecnológico.
Pregunta (P): Es alumna del doble grado en Ingeniería Informática y Administración y Dirección de Empresas Tecnológicas ¿Qué ventajas observa por cursar este doble grado?
Respuesta (R): Mi carrera principal es Ingeniería Informática, pero siempre he considerado Administración y Dirección de Empresas Tecnológicas como un complemento muy valioso y necesario -por ello elegí cursar el doble grado Ingeniería Informática + ADET-. Además, la economía siempre me ha interesado, por lo que no supuso un sobreesfuerzo, sino una motivación añadida.
Este doble grado me ha permitido combinar el ámbito tecnológico con el empresarial, desarrollando competencias como el emprendimiento, el liderazgo o la visión estratégica, cualidades muy demandadas actualmente por las empresas. Hoy en día, se buscan perfiles multidisciplinares que, además del conocimiento técnico, aporten capacidad de gestión y visión global.
Por otro lado, la organización del plan de estudios facilitaba mucho cursar ambas titulaciones: durante los cuatro primeros años se añade únicamente una asignatura más por cuatrimestre, cursando 72 ECTS por cada año, lo que permite obtener el título de Ingeniería Informática al finalizar cuarto, y en el quinto curso se completan el resto de asignaturas de ADET para conseguir la segunda titulación. Así, con un esfuerzo adicional cada año y un año más de formación, se obtienen dos títulos independientes y complementarios.
(P): Ha sido Premio de Excelencia en Ingeniería Informática ¿Cómo ha trabajado para conseguirlo y qué ha supuesto para usted este reconocimiento?
(R): El Premio de Excelencia se concede al mejor expediente académico de cada promoción. Sinceramente, no fue un objetivo desde el inicio, ya que ni siquiera conocía su existencia. Siempre me he centrado, simplemente, en hacer las cosas lo mejor posible y superarme cada día.
Con constancia y trabajo continuo fui obteniendo buenas calificaciones, mejorando curso a curso. Recibir este reconocimiento ha sido un gran orgullo, ya que valora el esfuerzo constante durante estos años y supone un respaldo importante por parte de la Universidad de cara a las nuevas etapas a las que me enfrentaré al terminar la carrera.
(P): Ha sido reconocida con la Beca de Excelencia Santander 360º ¿cómo la recibió y qué ha supuesto?
(R): La Beca Santander Excelencia 360º es distinta al Premio de Excelencia, ya que no solo valora el expediente académico, sino también la implicación en la vida universitaria. Además, en este caso se concede una única beca por universidad, independientemente del grado.
Durante toda mi etapa universitaria, he trabajado con constancia para dar lo mejor de mí. El expediente académico supone el 50% de la valoración, pero el otro 50% corresponde a la participación en la vida universitaria.
En este sentido, participé activamente en actividades extracurriculares, proyectos de innovación (los cuales incluían la obtención de patentes y publicación de capítulos de libro), programas de emprendimiento, hackatones internacionales, voluntariado y formación complementaria con asistencia a cursos y talleres. También realicé prácticas extracurriculares en la empresa SolucionApp y realicé el curso de idiomas modernos para obtener la certificación del C1 de inglés.
Además, fui delegada de clase de Ingeniería Informática durante los cuatro años y, en el último curso, asumí también otras responsabilidades como delegada de Facultad y representante estudiantil en distintas comisiones de calidad.
Nunca trabajé específicamente para conseguir esta beca; fue el resultado natural de mi trayectoria. Siempre he intentado aprovechar cada oportunidad que se me ha presentado, asumir nuevos retos y aportar al grupo desde el compromiso, la organización y el liderazgo, facilitando la comunicación entre estudiantes y profesorado y contribuyendo al buen funcionamiento de la comunidad universitaria, en general, y de mi clase, en particular.
(P): También ha recibido la Beca de Ayudas a la Formación del Estudiante (AFE) de la UPSA ¿Qué le han posibilitado esta beca?
(R): La beca AFE me permitió comenzar antes y profundizar mucho más en el desarrollo de mi Trabajo Fin de Grado en Ingeniería Informática. Durante varios meses, realicé una labor intensiva de investigación y desarrollo centrada en tecnologías de Inteligencia Artificial y modelos de lenguaje.
El proyecto consistió en el desarrollo de un asistente virtual basado en LLMs con técnicas de RAG, utilizando tecnologías como Quarkus y LangChain4j. El sistema no solo respondía preguntas informativas, sino que también podía realizar acciones más complejas, como interactuar con bases de datos simuladas o ayudar a redactar y enviar correos electrónicos de forma automática.
Este trabajo tuvo como caso de uso la Universidad Pontificia de Salamanca y surgió, en parte, de mi experiencia como delegada, al identificar necesidades frecuentes de los estudiantes.
Ambas becas han supuesto también un apoyo económico importante, que me permitirá iniciar mi etapa profesional o continuar mi formación en estudios especializados de posgrado.
(P): Es escasa la presencia de mujeres como usted en el ámbito tecnológico ¿Qué mensaje puede ofrecer a las jóvenes que dudan de hacer o no una carrera como Ingeniería Informática o ADET?
(R): La baja presencia de mujeres en el ámbito tecnológico nunca ha supuesto una barrera para mí. Desde pequeña me han gustado asignaturas como matemáticas o física, y nunca me preocupó ser minoría en algunas clases optativas.
Mi mensaje para las jóvenes que dudan es claro: que se atrevan y no tengan miedo. Las mujeres tenemos mucho que aportar al ámbito tecnológico. En un mundo donde la mayoría de profesiones estarán cada vez más ligadas a la tecnología, es fundamental que no nos quedemos atrás.
Además, este es un momento especialmente oportuno: aún somos pocas, nuestros perfiles son muy demandados y la diversidad y paridad en equipos tecnológicos es cada vez más valorada. La tecnología también necesita talento femenino. El mejor momento para empezar es ahora.
(P): ¿Qué opina de su formación en la UPSA?
(R): Estoy muy satisfecha con mi trayectoria en la Universidad. Desde el inicio, me he sentido acompañada y valorada. El comienzo de la etapa universitaria supone un gran cambio para todos los estudiantes, y considero que sobre todo en ese proceso de adaptación, es fundamental la cercanía del profesorado y del personal universitario, siempre dispuestos a ayudar.
En conjunto, mi paso por la UPSA ha sido una experiencia muy enriquecedora, tanto a nivel académico como personal.